En medio de la hojarasca de un bosque de montaña en Tailandia apareció una planta que difícilmente pasa inadvertida cuando florece. Es oscura, tiene estructuras que recuerdan a pequeños cuernos y unas marcas rojizas que pueden parecer ojos. Su aspecto terminó inspirando su nombre científico: Thismia daemona, conocida como la “flor del diablo”.

La nueva especie fue identificada en el Parque Nacional Thong Pha Phum, en el oeste del país, por investigadores de la Universidad de Chulalongkorn y la Universidad Prince of Songkla. El hallazgo fue publicado en la revista PhytoKeys.
Una planta que casi nunca se deja ver
Más allá de su apariencia, T. daemona tiene una forma de vida poco común. No posee clorofila, por lo que no puede producir alimento mediante la fotosíntesis como la mayoría de las plantas.
En lugar de depender directamente de la luz solar, obtiene nutrientes mediante hongos que se encuentran bajo tierra. Por eso pasa buena parte de su existencia escondida entre las hojas que cubren el suelo y solo emerge cuando desarrolla sus flores.

Su presencia también sorprendió por el lugar donde fue encontrada. La especie crece aproximadamente entre 950 y 970 metros de altitud, en un bosque montano, un ambiente diferente al que suele asociarse con otras plantas de este grupo.
El aspecto que inspiró el nombre
Los investigadores encontraron en la flor una combinación poco habitual de tonos oscuros y rojizos, además de tres prolongaciones que sobresalen de su parte superior.
Sahut Chantanaorrapint, investigador de la Universidad Prince of Songkla y uno de los autores del estudio, explicó la sorpresa que produjo encontrarla en ese entorno:
“El hallazgo de Thismia daemona en el Parque Nacional Thong Pha Phum fue, sin duda, una gran sorpresa”.
El científico agregó que normalmente estas plantas se encuentran en selvas tropicales de tierras bajas con humedad permanente, mientras que esta población apareció en un bosque montano estacional.
El nombre tampoco fue elegido al azar. Chantanaorrapint explicó:
“Teniendo en cuenta su estilo de vida oculto, subterráneo y misterioso en el suelo del bosque, nuestro equipo coincidió unánimemente en que llamarla Thismia daemona capturaba a la perfección su esencia enigmática y diabólica”.
Menos de 50 ejemplares conocidos
La preocupación ahora está en su supervivencia. Los investigadores solo han localizado una población, con menos de 50 individuos, concentrados en un espacio inferior a 0,05 kilómetros cuadrados. Aunque se encuentra dentro de un parque nacional, el sitio recibe visitantes con frecuencia. Por estas condiciones, la especie fue evaluada provisionalmente como en peligro crítico.

Chantanaorrapint considera que la conservación debe involucrar a quienes viven alrededor del área: “Un paso fundamental a seguir es adoptar un enfoque de conservación sostenible, alineado con el concepto de la UNESCO ‘El hombre y la biosfera’, que armonice la conservación de la biodiversidad con la participación humana”.
El investigador añadió que generar orgullo por el patrimonio natural entre las comunidades puede ayudar a proteger el pequeño hábitat de la especie y favorecer un ecoturismo sostenible.
