La NASA avanza hacia una nueva etapa de la exploración espacial con el inminente vuelo de prueba de la misión Artemis II. A partir del 6 de febrero se habilitará la ventana de lanzamiento para que la tripulación realice un viaje de diez días alrededor de la Luna, un paso clave para consolidar una presencia sostenida en su superficie y desarrollar futuras actividades científicas y de exploración.

Esta misión también servirá para validar el funcionamiento de los sistemas y equipos que se utilizarán en Artemis III, la primera expedición lunar tripulada de la agencia. En particular, permitirá evaluar el desempeño del cohete SLS y de la nave espacial Orión, elementos fundamentales para el regreso de astronautas a la Luna y para los próximos objetivos de exploración humana más allá de la órbita terrestre.
A medida que se aproxima el vuelo de prueba de Artemis II, la NASA se prepara para trasladar por primera vez el cohete SLS y la nave Orión hasta la plataforma de lanzamiento del Centro Espacial Kennedy, en Florida.

La agencia prevé que el traslado comience este sábado, 17 de enero, partiendo desde el Edificio de Ensamblaje de Vehículos hasta la Plataforma 39B, en un recorrido de aproximadamente 6,5 kilómetros que podría extenderse hasta por doce horas.
La administradora asociada interina de la Dirección de Misiones de Desarrollo de Sistemas de Exploración de la NASA, Lori Glaze, precisó que el lanzamiento de Artemis II está “a la vuelta de la esquina”.

No obstante, recalcó que la seguridad de la tripulación continúa siendo la máxima prioridad, mientras los equipos técnicos trabajan en la resolución de diversos ajustes y fallas detectadas, que incluyen desde problemas en el cableado hasta el funcionamiento de algunas válvulas.
Lo que viene después de las pruebas experimentales
Si la NASA logra completar de manera satisfactoria el ensayo general, dará paso a una revisión formal de preparación para el vuelo. En esta instancia, el equipo de gestión de la misión analizará el estado de todos los sistemas involucrados, desde el hardware de la nave y del cohete hasta la infraestructura y el personal encargado del lanzamiento, la operación en vuelo y la recuperación.

Aunque la ventana inicial para el despegue de Artemis II está prevista para el 6 de febrero, la agencia señaló que la elección del día exacto dependerá de los resultados del ensayo general y de la posterior evaluación de aptitud. Según la NASA, las fechas posibles se establecen en función de los periodos en los que tanto la nave espacial como el cohete cumplen con los objetivos y requisitos técnicos de la misión.
Estos periodos de lanzamiento están determinados por la compleja dinámica orbital necesaria para enviar la nave hacia la Luna en el momento preciso, teniendo en cuenta la rotación de la Tierra. Como resultado, se genera un patrón específico que ofrece aproximadamente una semana con oportunidades de lanzamiento, seguida de cerca de tres semanas en las que no es posible realizar el despegue.










