Este 2026 ha estado marcado por importantes avances tecnológicos y científicos, pero uno de los acontecimientos que más ha captado la atención global ha sido la misión Artemis II. Esta histórica expedición llevó a cuatro astronautas a orbitar la Luna con el objetivo de estudiar en detalle aspectos hasta ahora desconocidos del satélite, así como evaluar condiciones clave para futuras misiones tripuladas.

Tras el cierre del programa Apolo en la década de 1970, la exploración tripulada de la Luna quedó en pausa. Sin embargo, el interés por regresar nunca desapareció. Décadas más tarde, la NASA puso en marcha el programa Artemis.
La misión comenzó el miércoles 1 de abril en el Centro Espacial Kennedy, en Florida, donde el cohete SLS (Space Launch System) fue preparado en la plataforma de lanzamiento. Horas antes del despegue, se llevó a cabo la carga de combustible criogénico —hidrógeno y oxígeno líquidos—, un proceso altamente delicado debido a las extremadamente bajas temperaturas requeridas.
Tras varios días de misión, todo se desarrolló según lo previsto y, el 10 de abril, la nave Orion amerizó con éxito, con toda la tripulación a salvo.
Este logro reavivó el interés por la exploración lunar y dejó abierta la pregunta sobre cuánto tiempo pasará antes de una misión similar, especialmente en un contexto donde los avances tecnológicos parecen acelerar estos procesos.

En este escenario, la agencia espacial presentó la etapa central del cohete SLS que será utilizada en la misión Artemis III, prevista para 2027. Esta sección, la más grande del cohete, fue trasladada desde Nueva Orleans hasta el Centro Espacial Kennedy, marcando un avance significativo en el objetivo de regresar a la Luna.
The journey back to the Moon is getting closer. The SLS core stage for @NASAArtemis III has officially made its way onto NASA's Pegasus barge and is just about ready for its journey to @NASAKennedy.
— NASA Marshall (@NASA_Marshall) April 20, 2026
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Los ingenieros movilizaron sus principales componentes —incluidos los tanques de hidrógeno y oxígeno— para su ensamblaje final. Una vez en Florida, la estructura será equipada e integrada con el resto del cohete antes de su lanzamiento.
Los expertos señalaron que este avance la acerca cada vez más a su objetivo de regresar astronautas a la superficie lunar y, en el futuro, preparar misiones tripuladas a Marte.

En este contexto, la misión Artemis III enviará astronautas a bordo de la nave Orion, impulsada por el cohete SLS, con el propósito de probar maniobras de encuentro y acoplamiento con naves comerciales, una capacidad clave para misiones posteriores como Artemis IV, prevista para 2028. Hasta ahora, el SLS es el único cohete capaz de transportar en un solo lanzamiento a la tripulación, los suministros y la nave Orion rumbo a la Luna.
Estas iniciativas hacen parte del programa, cuyo objetivo es impulsar la exploración lunar, promover nuevos descubrimientos científicos, generar beneficios económicos y establecer una presencia humana sostenible en la Luna, como paso previo a la llegada del ser humano a Marte.
