La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (Nasa) ejecutó esta semana una decisión sin precedentes en más de seis décadas de vuelos tripulados: la evacuación médica de un astronauta desde la Estación Espacial Internacional (EEI). La medida obligó al regreso anticipado de toda una tripulación internacional y marcó un hito en la gestión de riesgos médicos en órbita.
El astronauta, que requería atención especializada, abandonó el laboratorio orbital el miércoles junto a otros tres compañeros —procedentes de Estados Unidos, Rusia y Japón— a bordo de una cápsula de SpaceX. El grupo tiene previsto amerizar en la madrugada del jueves en el océano Pacífico, frente a la costa de San Diego, acortando su misión en más de un mes.
“El momento de esta partida es inesperado”, dijo la astronauta de la Nasa Zena Cardman antes del viaje de regreso, “pero lo que no me sorprendió fue lo bien que esta tripulación se unió como familia para ayudarse y cuidarse mutuamente”.
Una salida anticipada y bajo estricta confidencialidad
Las autoridades espaciales evitaron revelar la identidad del astronauta afectado y no ofrecieron detalles sobre el problema de salud, amparándose en la confidencialidad médica. Sin embargo, insistieron en que la situación no correspondía a una emergencia.
El comandante saliente de la estación espacial, Mike Fincke, aseguró días atrás que el tripulante se encontraba “estable, sano y salvo y bien atendido”. “Esta fue una decisión deliberada para permitir que se realicen las evaluaciones médicas adecuadas en tierra, donde existe toda la capacidad de diagnóstico”, explicó en redes sociales.
Cardman, Fincke, el japonés Kimiya Yui y el ruso Oleg Platonov habían despegado en agosto con la expectativa de permanecer en la EEI hasta finales de febrero.

No obstante, el 7 de enero la Nasa canceló de forma abrupta una caminata espacial programada para Cardman y Fincke y, poco después, anunció el retorno anticipado de la tripulación. Según la agencia, el problema de salud no estaba relacionado con esa actividad ni con otras operaciones del complejo orbital.
Un regreso nocturno y ajustes en la estación espacial
La Nasa confirmó que el descenso se realizó siguiendo los protocolos habituales de entrada y amerizaje, con equipos médicos especializados a bordo de la nave de recuperación en el Pacífico. El retorno se concretó menos de 11 horas después del desacople de la EEI, en otro aterrizaje nocturno de una cápsula de SpaceX.
Aún no se ha precisado cuándo los astronautas serán trasladados desde California hasta Houston, sede del Centro Espacial Johnson. Mientras tanto, un astronauta estadounidense y dos cosmonautas rusos permanecen en la estación, apenas mes y medio después del inicio de una misión de ocho meses que partió desde Kazajistán a bordo de un cohete Soyuz. La Nasa y SpaceX trabajan ahora para adelantar el lanzamiento de una nueva tripulación desde Florida, previsto inicialmente para mediados de febrero.
Hasta que llegue el relevo, la agencia advirtió que deberá suspender cualquier caminata espacial rutinaria, e incluso de emergencia, debido a la reducción temporal del personal necesario para estas maniobras.
Un precedente histórico en 65 años de vuelos tripulados
Modelos informáticos de la Nasa contemplaban la posibilidad de una evacuación médica desde la estación espacial cada tres años, pero esta nunca se había materializado en los 65 años de historia de vuelos espaciales tripulados de Estados Unidos.
La experiencia rusa, en cambio, registra antecedentes: en 1985, el cosmonauta soviético Vladimir Vasyutin enfermó gravemente a bordo de la estación Salyut 7, lo que forzó un regreso prematuro, además de otros casos menos severos que acortaron misiones.

El vuelo actual también tenía un fuerte componente simbólico. Fue la primera experiencia espacial tanto para Cardman, biólogo y explorador polar de 38 años, como para Platonov, de 39, expiloto de combate ruso. Cardman, además, perdió la oportunidad de realizar su primera caminata espacial. Fincke, de 58 años, y Yui, de 55, cuentan con una amplia trayectoria en órbita. Fincke ha acumulado un año y medio en el espacio y nueve caminatas espaciales, mientras que Yui celebró recientemente su día 300 en órbita.
“Quiero grabarlo firmemente en mis ojos, y aún más, en mi corazón”, dijo Yui en la plataforma social X. “Pronto, yo también seré una de esas pequeñas luces en el suelo”.

La primera gran decisión del nuevo jefe de la Nasa
Funcionarios de la agencia habían señalado que mantener al astronauta en órbita sin atención médica adecuada durante un mes adicional representaba un riesgo mayor que reducir temporalmente la tripulación de la estación espacial. La evacuación se convirtió así en la primera gran determinación del nuevo administrador de la Nasa, Jared Isaacman, quien asumió el cargo en diciembre.
“La salud y el bienestar de nuestros astronautas es y será siempre nuestra máxima prioridad”, dijo Isaacman al anunciar la decisión la semana pasada.
*Con información de AP.










