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Pequeños errores cotidianos que podrían estar aumentando el consumo de energía: así puede evitarlo

Muchas personas creen que el gasto energético depende únicamente de tener varios dispositivos funcionando al mismo tiempo.

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15 de junio de 2026 a las 3:57 p. m.
El aumento en el recibo de la luz mes a mes puede ser causado por una combinación de factores.
El aumento en el recibo de la luz mes a mes puede ser causado por una combinación de factores. Foto: Getty Images

El consumo de energía en los hogares suele pasar inadvertido en la rutina diaria y solo se vuelve realmente evidente cuando llega la factura de electricidad. En ese momento, muchas familias lo asocian al uso simultáneo de varios electrodomésticos, pero en realidad la suma de pequeños hábitos cotidianos puede tener un impacto igual o incluso mayor en el gasto mensual.

Aunque el consumo de cada aparato puede parecer pequeño, la suma de varios dispositivos conectados puede incrementar considerablemente la factura de energía.
Los tres electrodomésticos que casi nunca se desconectan en el día y pueden disparar el recibo de la luz

De acuerdo con información de SmartThings, acciones tan comunes como hacer múltiples lavados de ropa a la semana, abrir constantemente la nevera o utilizar programas de lavado poco eficientes hacen parte de rutinas habituales que, aunque parecen inofensivas, incrementan progresivamente el consumo de energía y agua.

El gasto energético, en este sentido, no depende de un único factor, sino de la combinación entre la configuración de los equipos, su mantenimiento y la forma en que se utilizan en la vida diaria. Incluso decisiones simples, como la temperatura seleccionada o la frecuencia de uso de determinados dispositivos, pueden modificar de forma significativa el resultado final.

A la nevera se le debe hacer un mantenimiento frecuente para mejorar el consumo de energía.
El consumo de energía en los hogares suele pasar desapercibido hasta que llega la factura de electricidad. Foto: Getty Images

Por ejemplo, el uso excesivo de detergente o la necesidad de repetir ciclos porque las prendas no quedaron completamente limpias puede derivar en un mayor consumo de recursos. De manera similar, en los sistemas de refrigeración, abrir la puerta con frecuencia o mantener niveles de enfriamiento más bajos de lo necesario afecta directamente la eficiencia y eleva el consumo.

Ante esta realidad, han cobrado relevancia las soluciones tecnológicas que integran funciones de automatización y optimización del empleo de recursos en el hogar. Estos sistemas permiten ajustar automáticamente variables como el tiempo de funcionamiento, la cantidad de agua o el consumo energético, según las condiciones detectadas en cada ciclo de utilización.

Un aumento en el consumo de energía puede afectar el bolsillo drásticamente.
Muchas personas atribuyen el alto costo de la energía únicamente al uso simultáneo de varios electrodomésticos. Foto: Getty Images

Asimismo, la conectividad doméstica ha transformado la manera en que las personas entienden su consumo. Hoy es posible monitorear en tiempo real el uso energético desde dispositivos móviles, consultar estadísticas detalladas y establecer objetivos de ahorro, lo que facilita una gestión más consciente de los recursos.

En conjunto, estas herramientas buscan ofrecer mayor claridad sobre el impacto de las rutinas domésticas en el consumo energético, permitiendo que pequeños ajustes diarios se traduzcan en un uso más eficiente de los recursos y, en consecuencia, en un alivio para el bolsillo de las familias.