Seguramente alguna vez ha escuchado que una de las mejores formas de ahorrar energía en el hogar y evitar que aumente la factura de electricidad es desconectar los electrodomésticos cuando no se están utilizando. Pero, ¿realmente funciona?

La respuesta está en el llamado consumo fantasma o consumo en modo de espera. Este fenómeno ocurre porque muchos dispositivos permanecen conectados a la corriente para mantener activas algunas funciones, como relojes digitales, luces indicadoras, receptores del control remoto, conexión a internet o la posibilidad de encenderse de forma inmediata.
Por esta razón, dejar ciertos aparatos enchufados de manera permanente puede generar un consumo eléctrico constante, aunque sea bajo. Si bien el gasto individual suele ser reducido, con el paso de los meses puede reflejarse en la factura. Además, dicha práctica también puede acortar su vida útil o aumentar el riesgo de daños ante una sobrecarga o descarga eléctrica.

Sin embargo, esto no significa que todos los electrodomésticos deban desenchufarse. Según Nordci Energy, equipos como los refrigeradores, congeladores, calentadores de agua o sistemas de climatización están diseñados para permanecer conectados. De hecho, apagar y volver a encender estos dispositivos puede hacer que consuman más energía al recuperar su temperatura de funcionamiento que la que utilizan para mantenerla estable.
Por eso, la clave está en identificar cuáles equipos conviene mantener conectados y cuáles pueden desenchufarse cuando no se usarán durante varias horas.

Entre los que sí es recomendable desconectar están los televisores, dado que continúan consumiendo electricidad en modo de espera; los computadores que permanecen en suspensión; pequeños electrodomésticos de cocina, como cafeteras y tostadoras; los cargadores, y algunos aparatos inteligentes que permanecen siempre activos para responder a comandos.
Aunque el ahorro no será inmediato ni representará una reducción drástica en el recibo de electricidad, adoptar este tipo de hábitos puede marcar una diferencia con el tiempo. La suma de pequeños cambios contribuye a disminuir el consumo de energía, prolongar la vida útil de algunos dispositivos y hacer un uso más eficiente de la electricidad en el hogar.
