Un fenómeno silencioso, pero constante, está modificando uno de los patrones más estables del planeta: la duración de los días. Investigaciones recientes advierten que la Tierra está girando cada vez más despacio, en un proceso que, aunque imperceptible para la vida cotidiana, podría tener implicaciones científicas y tecnológicas en el futuro.
De acuerdo con un estudio publicado en Journal of Geophysical Research: Solid Earth, la desaceleración actual de la rotación terrestre no tiene precedentes cercanos en la historia reciente del planeta, lo que ha encendido alertas en la comunidad científica.
Un cambio mínimo, pero acumulativo
Aunque la idea de días más largos pueda parecer lejana, lo cierto es que el cambio ya está ocurriendo. La duración del día aumenta aproximadamente 1,33 milisegundos por siglo. Se trata de una variación casi imposible de percibir, pero que resulta medible con tecnología de alta precisión.

Este fenómeno no altera, por ahora, la vida diaria. Sin embargo, sí podría afectar sistemas que dependen de una medición exacta del tiempo, como la navegación espacial o ciertos sistemas tecnológicos avanzados. La rotación terrestre, que en teoría define las 24 horas del día, no es completamente constante: factores como la atracción de la Luna y procesos internos del planeta influyen en pequeñas variaciones.
El cambio climático entra en juego
Detrás de este ajuste en el “reloj” del planeta aparece un factor clave: el cambio climático. Investigadores europeos han encontrado evidencia de que el deshielo acelerado en los polos está redistribuyendo la masa de la Tierra, lo que influye directamente en su velocidad de rotación.
Los científicos Mostafa Kiani Shahvandi y Benedikt Soja explican que el aumento del nivel del mar, producto del derretimiento de glaciares y capas de hielo, actúa como un freno natural. Para ilustrarlo, comparan el fenómeno con una patinadora artística que reduce su velocidad al extender los brazos, cambiando la distribución de su masa.

Este proceso, aunque gradual, está dejando huella en la dinámica del planeta.
Un fenómeno que no ocurría desde hace millones de años
Para entender si este tipo de cambios ya había ocurrido antes, los investigadores analizaron registros geológicos que abarcan millones de años. A través del estudio de fósiles marinos y modelos matemáticos, lograron reconstruir variaciones históricas en la rotación terrestre.
Los resultados muestran que, en los últimos 3,6 millones de años, la velocidad de rotación de la Tierra ha cambiado en varias ocasiones. No obstante, solo hace aproximadamente 2 millones de años se indica una desaceleración comparable a la actual.
“Lo que observamos está causado por el cambio climático”, declaró Soja a la agencia alemana dpa. Según los cálculos del equipo, la tendencia podría intensificarse en las próximas décadas si continúan las condiciones actuales de calentamiento global.

Implicaciones hacia el futuro
Aunque el impacto inmediato es prácticamente nulo para la población, los científicos advierten que estos cambios podrían acumularse con el tiempo. En escalas largas, incluso pequeñas variaciones pueden modificar sistemas que requieren extrema precisión.

Más allá de la duración de los días, el hallazgo refuerza una idea clave: las actividades humanas ya no solo afectan la superficie del planeta, sino también procesos fundamentales como su movimiento.
*Con información de DW.
