Un terremoto de magnitud 7,4 en la escala de Richter sacudió este lunes, 10 de agosto, a Colombia y afectó a varias ciudades del país, entre ellas Cali, Armenia, Pereira, Quibdó, Manizales y Bogotá. El fuerte movimiento telúrico no solo dejó personas fallecidas y heridas, sino que también provocó el colapso de algunas edificaciones y ocasionó graves daños en infraestructura clave del país.

Sin embargo, después de un fuerte terremoto, una de las principales preocupaciones más grande de las personas que permanecen en sus viviendas es determinar si los daños visibles representan un riesgo para la seguridad. Aunque no todas las grietas tienen el mismo nivel de gravedad, algunas pueden revelar daños estructurales que requieren una evaluación profesional.
Según la ingeniera civil Nancy Díaz, en diálogo con SEMANA, es importante diferenciar entre fisuras y grietas. “La primera es una línea muy suave, poco profunda y con un ancho menor a 1 milímetro, lo que la cataloga como superficial y no representa riesgo; se presenta generalmente sobre la pintura o el pañete de un muro o techo. La grieta, en cambio, tiene un ancho mayor a 1 milímetro y es más profunda; en algunos casos, puede atravesar el elemento estructural, ya sea un muro, una placa o una columna. Una grieta ya representa un riesgo para la estructura”.

¿Cómo identificar si una grieta es peligrosa?
Existen algunas características que deben considerarse señales de alerta cuando aparecen después de un movimiento telúrico. Su presencia puede estar relacionada con los esfuerzos a los que fueron sometidos distintos elementos de la construcción, aunque la gravedad del daño debe determinarse teniendo en cuenta múltiples factores.
En diálogo con SEMANA, la ingeniera civil y revisora estructural Martha Martínez explicó que una de las señales que puede alertar sobre una grieta con posible riesgo estructural es que presente “un patrón diagonal o en forma de X, especialmente cuando se encuentra en columnas, vigas o muros de carga”. Asimismo, en algunos casos, estas grietas pueden presentarse con una forma similar a la letra U.
Tengan en cuenta esta guía de la @UNALOficial para identificar los daños de sus viviendas y qué tan peligrosos son. pic.twitter.com/v25B45Sf4S
— Sebastián Nohra (@SebastianNohra) August 10, 2026
La ingeniera civil también indicó que una abertura superior a 3 milímetros, especialmente cuando está acompañada de desprendimiento del concreto o exposición de las varillas de refuerzo, debe considerarse una señal de alerta.
Otro de los puntos que requiere especial atención son las uniones entre vigas y columnas, donde la aparición de rajaduras puede ser una señal de alta vulnerabilidad de la estructura, especialmente ante posibles réplicas.
Según la ingeniera civil, en los muros de carga o estructurales, “las fisuras diagonales cercanas a los 45 grados, aquellas que atraviesan todo el espesor del muro, también pueden representar un riesgo”. Por su parte, agregó que las grietas escalonadas o verticales y de mayor amplitud cerca del nivel del suelo pueden estar relacionadas con asentamientos diferenciales del terreno.

Ambas ingenieras coinciden en que cualquier daño en elementos estructurales, como vigas, columnas, placas y muros de concreto, debe considerarse con especial atención, ya que estos componentes hacen parte del “esqueleto” de una edificación y son los encargados de soportar sus cargas. Sin embargo, también es importante revisar los muros y demás elementos no estructurales, debido a que, en muchos casos, son los primeros en desprenderse o colapsar durante una réplica.
Finalmente, Nancy Díaz señaló que no solo la inclinación o el hundimiento de una edificación pueden indicar que se ha presentado una falla estructural. También es fundamental revisar las redes eléctricas, hidráulicas y de gas, ya que cualquier daño en estos sistemas puede agravar la situación y generar riesgos adicionales, como incendios, inundaciones o explosiones.
