El Eje Cafetero es uno de los destinos imperdibles para visitar en unos días de descanso y los atractivos naturales en esta zona del país abundan. Uno de los imperdibles es el Santuario de Flora y Fauna Otún Quimbaya, ubicado en el departamento de Risaralda.
Este es considerado uno de los paraísos naturales ideales para los amantes de actividades al aire libre, pues es perfecto para la práctica de senderismo, avistamiento de aves y toma de fotografías en medio de un ambiente tranquilo.

De acuerdo con información de Parques Nacionales, quienes visitan este lugar tienen la oportunidad de alejarse del ruido y la contaminación auditiva y visual de las ciudades, y disfrutar de un encuentro único con la naturaleza.

Se dice que desde el momento en que se ingresa a este mágico lugar, el ambiente cambia, pues los sonidos de las aves se convierten en los protagonistas, mientras que el aroma fresco y la belleza del paisaje invitan a contemplar la biodiversidad.
Este mágico lugar está a solo 14 kilómetros al oriente de Pereira y es un área protegida de un poco menos de 500 hectáreas que se caracteriza por vegetación de bosque húmedo y de selva subandina.

El portal oficial de turismo Colombia Travel indica que en este lugar se han registrado más de 250 especies de flora, entre ellas el roble, el cerezo y el romerón, y es un espacio ideal para observar aves y mariposas. Allí habitan el zorrillo cañero y la danta de páramo, entre otros animales.
Perfecto para el ecoturismo
Este mágico lugar cuenta con varios senderos que son ideales para realizar las caminatas y vivir experiencias únicas. Por ejemplo, está el sendero Los Bejucos, con un trazado que invita a caminar por el corazón de la selva, observando cómo el bosque se transforma con cada paso que se da. Parques Naturales explica que este recorrido permite observar desde un bosque joven hasta una selva madura a medida que se avanza en el recorrido.

Otro es el sendero El Humedal, en el que el aroma a tierra húmeda y la vista de las heliconias en flor invita a respirar profundamente y a conectar con el mundo natural de una manera profunda y consciente.
A estos se suma el sendero El Río, que bordea las aguas del río Otún, el cual ofrece una experiencia única para sanar y renovarse. Se dice que, al igual que este caudal fluye con fuerza, los seres humanos tienen un papel que jugar en la conservación y la protección del medio ambiente.
Sin embargo, este santuario natural no es solo un lugar para el ecoturismo, sino que también se constituye en un buen escenario para reflexionar sobre el equilibrio entre el hombre y la naturaleza. Aquí, la conservación no se siente como una tarea distante, sino como un compromiso de todos, desde las comunidades locales hasta los turistas que visitan este paraíso.
