Además, su gastronomía tradicional, su historia comunera y la hospitalidad de su gente hacen de este destino un escenario diverso y emocionante para todo tipo de viajeros.

En su territorio, Santander alberga 87 municipios, cada uno con sus propios encantos, pero hay uno que no puede pasar desapercibido porque es considerado como el más antiguo del departamento, fundado en marzo de 1537, de acuerdo con los datos históricos.

Se trata de Chipatá, un destino ubicado a seis horas de Bucaramanga, capital del departamento, al cual se le conoce como la ‘capital mundial del maíz’, debido a su profunda tradición agrícola centrada en este grano, al cual cada año se le rinde homenaje con una gran celebración en el mes de octubre.
La Fiesta del Maíz reúne a la comunidad en torno a sus raíces campesinas, con un encuentro cultural que incluye desfiles, música tradicional, bailes y gastronomía basada en este producto, ingrediente central de platos típicos como el tamal, la empanada y el arequipe.

Sitios de interés
De acuerdo con información de la Alcaldía, Chipatá está ubicado en la provincia de Vélez y es reconocido también porque en su territorio se celebró la primera misa de la expedición de Gonzalo Jiménez de Quesada, el 2 de febrero de 1537.
Es un municipio con diversos lugares de interés, en donde se aprecian iglesias y templos coloniales, que destacan por su arquitectura y el arte religioso de antaño.

En el área urbana se encuentra, por ejemplo, la Iglesia Santo Ecce Homo, la Casa de la Cultura, el Instituto Agropecuario y la Alcaldía Municipal.
De igual forma, cuenta con sitios turísticos e históricos que se distinguen por su belleza y atracción natural, como la piscina Villa Rural Ágata, que tiene a su lado una quebrada y se caracteriza por ser un espacio natural para descansar y disfrutar del paisaje; la Cueva de los Indios y el Pozo de las Golondrinas en la vereda Tubavita; las cuevas de Los Ceniceros y La Fábrica, así como las piedras del molino en la vereda El Hatillo.
A estos encantos se suma Pailitas, una formación natural en la vereda Tierra Negra, Pozo Azul y La Chorrera, una cascada de más de cinco metros con aguas frías y transparentes, ideal para un baño relajante en medio de la naturaleza.
