Caldas se ha consolidado como un destino ideal para quienes buscan naturaleza, cultura y tradición en un solo lugar. Forma parte del Paisaje Cultural Cafetero, reconocido por sus montañas cubiertas de cafetales y pueblos con colorida arquitectura.
Es un destino para vivir una experiencia cafetera desde la finca hasta la taza, recorrer municipios con encanto y disfrutar del ambiente cultural y de tranquilidad que se respira en esta región.

Cuenta con 27 municipios y uno de ellos es Marulanda, que se consolida como el de mayor altura en este departamento, con 2.820 metros sobre el nivel del mar, según información de la Gobernación de Caldas.
Es un pequeño destino que les ofrece a los viajeros una temperatura promedio de 14 grados centígrados y donde los más aventureros y quienes disfrutan del contacto con la naturaleza tienen un escenario propicio para vivir una experiencia única e inolvidable.

Este pueblo está rodeado por montañas y, dada su altura, es un destino donde la neblina forma un ambiente que llama a caminar por senderos suaves y accesibles, mientras se disfruta del contacto con la vegetación. Allí se aprecian especies como robles y sietecueros, y en algunos sectores aparecen palmas de cera.
Sitios de interés
En Marulanda hay varios sitios que resultan de interés, como es el caso del Valle Alto de Cabras, que es considerado la reserva de palma de cera más grande del municipio. Es un buen espacio para internarse por caminos de herradura a casi 2.900 metros sobre el nivel del mar. Allí uno de los planes es hacer avistamiento de aves.

A este se suman las Cuevas de Bermúdez, sitio al que se llega luego de una caminata corta y donde se disfruta de un espacio fresco y silencioso, y el Cerro de las Tres Marías, uno de los miradores favoritos de los visitantes desde donde se tiene una buena vista del valle.

También está el Museo Casa Arredondo, el lugar de antigüedades más icónico de Marulanda, según información de la Alcaldía Municipal. Allí los visitantes pueden remembrar enseres de hace más de 50 años, al igual que instrumentos musicales, como el piano en donde interpretaban las canciones de la iglesia.
Este pueblo caldense destaca por su arquitectura colonial. En sus edificaciones sobresalen las casas de dos pisos con coloridos zócalos, puertas y ventanas, que lo hacen muy atractivo y llamativo para quienes admiran el arte, así que el recorrido por sus calles es uno de los planes para no perderse.
Marulanda es reconocido porque cada dos años sus habitantes celebran las fiestas de la lana, la papa, la leche y la arriería. En este encuentro cultural, más de 3.000 ovejas desfilan por las calles del municipio, en un espectáculo que vale la pena disfrutar.
