Ubicado en el suroccidente del departamento de Casanare, en plena región de la Orinoquía, se encuentra un encantador municipio colombiano conocido como la “tierra del pavo”. Este curioso apodo, según la tradición popular, se debe a su celebración más representativa: el Festival Folclórico y Cultural del Pavo.
¿Sabe de qué lugar se trata? Es Chámeza, un destino que cautiva a quienes lo visitan gracias a sus cascadas, piscinas naturales y paisajes que parecen sacados de un cuento y que invitan al descanso, la contemplación y la desconexión total de la rutina.

Un detalle que lo convierte es un destino único es su diversidad de climas gracias a su variada altitud. En las zonas más altas, ubicadas entre los 2.000 y 3.000 metros sobre el nivel del mar, el ambiente es fresco y agradable, con temperaturas que oscilan entre los 12 y 18 grados centígrados. Allí se encuentran veredas como Jordán Alto y Jordán Bajo, Brisas del Tonce y sectores de Centro Norte, Morguí, San Rafael y Mundo Viejo.
Por su parte, las áreas medias y bajas, situadas entre los 1.000 y 2.000 metros de altitud, ofrecen un clima más cálido, con temperaturas que van de los 18 a los 24 grados centígraos. En esta franja se ubican veredas como Gurubita, Sinagaza, Chuyagua, Centro Sur, La Palma y Teguita Alta y Baja.

Además, gran parte de Mundo Viejo, Centro Norte, Morguí y San Rafael también presentan relieves intermedios y bajos, lo que permite a los visitantes disfrutar de distintos paisajes y ambientes en un mismo destino.
El origen de su nombre
La fundación de este pueblo data desde antes de la conquista de América, en 1429, cuando el cacique Chámeza, amo de estas tierras, lo bautizó con su nombre. No obstante, fue hasta 1959, cuando estas tierras fueron erigidas como municipio.
Al llegar a este destino, los visitantes se encuentran con paisajes acogedores que invitan a desconectarse y disfrutar del entorno. Es un lugar mágico donde se pueden vivir experiencias únicas y descubrir una conexión especial con la naturaleza.

Una de las mejores fechas para visitar este destino es durante la celebración de su festival más emblemático, un evento con una programación que incluye riqueza paisajística, gastronómica y patrimonio cultural.

Durante esta época, desfiles, bailes, ferias y conciertos llenan sus calles de color y alegría, ofreciendo a los visitantes la oportunidad de descubrir su encanto de una manera diferente, que va más allá de sus atractivos turísticos que pueden visitarse en cualquier época del año.
