El sector de motocicletas en Colombia cerró 2025 con un balance positivo y se proyecta hacia 2026 con expectativas de estabilidad en sus niveles de actividad, consolidándose como uno de los principales motores de movilidad, generación de empleo e inclusión social del país.


Durante 2025 se registraron 1,1 millones de motocicletas nuevas, y para 2026 el sector prevé un comportamiento similar, lo que permitiría que el parque automotor supere los 14 millones de motocicletas registradas en RUNT.
Esta dinámica no responde únicamente al crecimiento del mercado, sino a una transformación estructural en la forma en que millones de colombianos acceden a oportunidades de trabajo y de transporte.
Hoy la motocicleta no es solo un medio de transporte, sino un verdadero vehículo de movilidad social. Más de una tercera parte de los motociclistas —en su mayoría pertenecientes a los estratos 1, 2 y 3— utilizan diariamente su moto exclusivamente como herramienta de generación de ingresos en actividades productivas, comercio, mensajería, domicilios y servicios.
Según la Cámara de Motociletas de la Andi, se estima que de la economía de la motocicleta dependen más de 2,6 millones de familias en todo el país, para quienes este vehículo es su principal —y en muchos casos único— medio de generación de ingresos, en un contexto donde más de 5,5 millones de hogares colombianos cuentan hoy con al menos una motocicleta, dinamizando así las economías locales y regionales.


Este papel social se refleja en la evolución de los hogares con motocicleta. Mientras en 2010 solo 1 de cada 5 hogares contaba con una, hoy es casi 1 de cada 3, al pasar del 18,2 % en 2010 al 30,8 % en 2024.
Así mismo, desde el gremio indican que la motocicleta se ha consolidado como una herramienta esencial en hogares de menores recursos para el acceso al empleo, la educación y los servicios, especialmente en zonas de difícil acceso o zonas periféricas de las grandes ciudades.
Un estudio reciente de la Universidad de los Andes señala que muchas personas prefieren la motocicleta porque les permite moverse de forma más ágil y flexible en su vida diaria.
Para quienes viven o trabajan en zonas con menor conectividad, la moto facilita llegar a tiempo, hacer varios recorridos en el día y adaptarse mejor a sus rutinas laborales. En este sentido, se convierte en una solución práctica para responder a las necesidades reales de movilidad de los ciudadanos.
Este reconocimiento también se expresa en la percepción ciudadana. De acuerdo con la encuesta de Bogotá Cómo Vamos y Medellín Cómo Vamos, el 88 % de los ciudadanos manifiesta satisfacción con la motocicleta como medio de transporte, siendo el mejor evaluado, lo que confirma su papel como una solución eficiente, accesible y altamente valorada para la movilidad diaria de millones de colombianos.
Crecimiento con mayor madurez del mercado
El aumento del parque de motocicletas ha venido acompañado de avances relevantes en seguridad vial. Según datos de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, aunque cada año circulan más motocicletas, proporcionalmente se registran menos incidentes viales por moto, un indicador que permite dimensionar el fenómeno con mayor equilibrio.
Este resultado obedece, en parte, a una transformación estructural del sector: el 100 % de las motocicletas que hoy se ensamblan en Colombia incorporan estándares internacionales de tecnología y seguridad, como frenos avanzados (ABS o CBS), llantas certificadas y sistemas de iluminación permanente.


Frente a esto, desde la ANDI destacan que la industria es consciente de que el reto de la seguridad vial sigue siendo prioritario. Actualmente, la siniestralidad asociada a motociclistas representa cerca del 60 % sobre el total, lo que exige seguir fortaleciendo las acciones de prevención con una mirada integral y basada en evidencia.
En esta línea, para 2026 la industria incrementará su inversión en programas de formación y prevención hasta 300.000 dólares, un 10 % más que en 2025, reforzando campañas como #ElDestinoEsVolver y #MovemosColombia, que son lideradas por la industria.
“La motocicleta que actualmente se ensambla en Colombia es un vehículo más seguro. El crecimiento del mercado nos compromete aún más a seguir invirtiendo en innovación y en educación vial, en campañas como El Destino Es Volver y Movemos Colombia, para que cada trayecto sea más seguro y que para cada motociclista el destino siempre sea volver”, afirmó Iván García, director de la Cámara de la Industria de Motocicletas de la ANDI.









