Sarro: así podrá eliminarlo de sus dientes con estos remedios caseros
Frutas que eliminan las manchas en los dientes. - Foto: Getty Images

vida moderna

Alimentos que ayudan a blanquear los dientes de forma natural

Frutas y alimentos que gracias a sus componentes fortalecen el esmalte de los dientes y previenen las manchas en la dentadura.

Con el paso de los años los dientes empiezan a alejarse del color blanco y terminan por tomar un color amarillento. Esto debido a ciertas comidas o bebidas que se impregnan con mayor fuerza en la dentadura y esmalte de los dientes, dañando y manchando su color original.

Sin embargo, expertos del portal Colgate.com señalaron que el color de los dientes no es completamente blanco y tiende a variar de acuerdo a la genética de las personas. La publicación también señala que el tono está determinado por la dentina, la segunda capa del tejido debajo del esmalte.

A pesar de eso, existen personas que están en constante búsqueda de mantener un color claro o blanco en sus dientes. Por ello recurren a tratamientos químicos, cremas blanqueadoras, entre otras cosas. No obstante, la alimentación resulta ser fundamental para mantener la dentadura libre de manchas. Por esto, una publicación del portal especializado en salud, Salud180, mencionó algunas frutas que ayudan a mantener los dientes blancos.

Cinco alimentos que mantienen los dientes blancos:

1. Fresas:

Las fresas son un alimento rico en antioxidantes y vitamina C, componentes que ayudan a fortalecer el esmalte de los dientes, lo que ayuda a que no se manchen fácilmente. Por otro lado, las fresas son ricas en ácido málico, componente que ayuda a blanquear los dientes.

2. Uvas:

La uva también es rica en ácido málico, por lo que al aumentar su ingesta resultará beneficioso para disminuir las manchas.

3. Queso:

De acuerdo con el portal especializado en salud dental, Listerine.com, los lácteos como el queso, yogur y leche son ricos en ácido láctico y calcio. Dos componentes que fortalecen los dientes y ayudan a blanquearlos.

Queso
Queso - Foto: Getty Images/Image Source

4. Apio:

Esta hortaliza tiene grandes propiedades nutricionales para el cuerpo. Al ser de consistencia crujiente, ayuda a limpiar la placa, además masticar este alimento aumenta la producción de saliva, algo que fomenta la eliminación de microorganismos. También es rico en vitamina C, por ello fortalece el esmalte dental, explica una publicación del medio Mejor con Salud.

5. Manzanas:

Las manzanas ayudan a limpiar la blanca dental, eliminar el mal aliento y aumentar la producción de saliva, por ello su ingesta resulta ser beneficiosa para lograr el objetivo de mantener una dentadura más blanca y limpia.

Cabe señalar que los expertos manifiestan la importancia de cepillarse los dientes tres veces al día, después de las comidas importantes y más grandes como lo son el desayuno, el almuerzo y la cena.

Cepillo de dientes
Cepillarse mezclando productos naturales puede ayudar a reducir las manchas en los dientes. - Foto: Getty Images

¿Por qué es importante cambiar el cepillo de dientes?

Para mantener una buena salud bucal hay que tener en cuenta varias recomendaciones básicas de los odontólogos, como por ejemplo, esperar que el cepillo de dientes esté seco entre uso y uso, usar hilo dental todos los días, usar un enjuague bucal después de cepillarse los dientes, entre otras.

Sin embargo, las personas se preguntan cada cuánto hay que cambiar el cepillo de dientes. Según los especialistas, el cepillo dental debe cambiarse por uno nuevo cada tres meses, o antes, si las cerdas son irregulares o están abiertas.

“El motivo principal es que el cepillo tiene un determinado tiempo de vida y uso. Debemos pensar que con el tiempo, las cerdas y el mando acumulan una gran cantidad de bacterias, además que su desgaste modifica la forma de las cerdas, que con el tiempo, no serán tan efectivas a la hora de eliminar la placa bacteriana”, señaló la Clínica Dental de Barcelona, Cambra Clinic.

Asimismo, explicó que también es importante cambiar el cepillo de dientes después de sufrir un resfriado, gripe, infecciones bucales o dolor de garganta. Los gérmenes de estas patologías pueden almacenarse en las cerdas del cepillo y provocar de nuevo una infección.