Las arrugas, una parte natural del envejecimiento, son más prominentes en la piel expuesta al sol, como la cara, el cuello, las manos y los antebrazos, de acuerdo con Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación.
Por tal razón, las personas recurren a productos cosméticos o técnicas quirúrgicas para reducir las arrugas que en ocasiones suelen ser costosas y en algunos casos traen consecuencias adversas.
No obstante, existen otros remedios caseros que ayudan a reducir las arrugas, como la caléndula, pues según el portal “Salud 180″ es muy eficaz para atenuar las arrugas, pues contiene un porcentaje entre el 0,3 % y 0,8 % de flavonoides y entre 2 % y 5 % de saponósidos, así como también esteres colesterínicos, que provienen del ácido palmítico, esteárico, laurico o miristico.
La caléndula también es rica en triterpenos alcohólicos, polisacáridos hidrosolubles y galactanas. Además, su color naranja evidencia el contenido de carotenoides, calendulina y demás pigmentos xantofílicos.
Por ende, todas las propiedades que contiene la convierten en una planta ideal para el cuidado de la piel.

En consecuencia, el portal indicó que para obtener los beneficios se necesitan 7g de cera de abeja, 5g de manteca de cacao,10g de lanolina y 25g de aceite de caléndula. En seguida, se debe poner a baño de maría la cera de abeja, la manteca de cacao y la lanolina. Después, se añade el aceite de caléndula. Por último, se agrega una infusión de flor de caléndula y cuando toda la mezcla esté fría se aplica en el rostro por 15 minutos y se retira con agua fría.
Además, de acuerdo con Medline Plus, la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, la flor de caléndula se usa comúnmente para heridas, erupciones cutáneas, infecciones, inflamación y muchas otras condiciones, pero no hay pruebas sólidas que respalden el uso de la caléndula para ningún propósito.
Por su parte, existen otros consejos para proteger la piel y minimizar la aparición de arrugas, de acuerdo con Mayo Clinic.
1. Proteger la piel del sol. Limitar el tiempo que se pasa al sol, especialmente al mediodía, y usar siempre ropa protectora, como sombreros de ala ancha, camisas de manga larga y gafas de sol. Se debe elegir un producto para el cuidado de la piel con un factor de protección solar (SPF), pues la American Academy of Dermatology (Academia Estadounidense de Dermatología) recomienda usar un protector solar de amplio espectro con SPF de 30 o más. Además, la entidad recomienda aplicarse abundante cantidad de protector solar y volverlo a aplicar cada dos horas, o con más frecuencia si se está nadando o transpirando.
2. Humectar la piel. La piel seca arruga las células turgentes de la piel, lo que puede provocar líneas delgadas y arrugas prematuras. La hidratación atrapa el agua en la piel, lo que ayuda a enmascarar las pequeñas líneas y pliegues.
3. No fumar. Aunque se haya fumado durante años o se fume mucho, dejarlo puede mejorar el tono y la textura de la piel, así como prevenir las arrugas.

4. Seguir una dieta saludable. Existen algunas pruebas de que ciertas vitaminas en la dieta ayudan a proteger la piel. Se necesita estudiar más el rol de la nutrición, pero es bueno consumir muchas frutas y vegetales, según la entidad sin ánimo de lucro.
Asimismo, otra recomendación de los expertos para prevenir y reducir las arrugas es aumentar la producción de colágeno, pues esta es una de las sustancias más importantes para el cuerpo, ya que se trata de una proteína estructural que permanece en el cuerpo humano en grandes cantidades debido a que contribuye al buen funcionamiento de huesos, dientes, músculos, piel, articulaciones y algunos tejidos conectivos.
Entre los alimentos que más se recomiendan para mejorar la producción del colágeno son: el pescado, los huevos, las verduras, la carnes rojas y los frutos secos, al igual que otros que contengan omega 3.
