El Instituto de Cancerología de Las Américas recomienda comer ensalada en el almuerzo y la comida, también aconseja ingerir como mínimo 3 frutas al día para evitar el colon irritable. Foto: Getty images.
El Instituto de Cancerología de Las Américas recomienda comer ensalada en el almuerzo y la comida, también aconseja ingerir como mínimo 3 frutas al día para evitar el colon irritable. Foto: Getty images. | Foto: Foto Gettyimages

VIDA MODERNA

¿Cómo consumir la vitamina D para evitar el cáncer de colon?

Un estudio reveló que la ingesta de esta vitamina podría ayudar a mejorar este tipo de cáncer.

3 de marzo de 2022

La vitamina D tiene grandes beneficios para el organismo debido a que ayuda a fortalecer los huesos y el sistema inmunológico; además, incide en el funcionamiento cardiovascular y ayuda al cuerpo a absorber el calcio, que es uno de los minerales esenciales para la formación y el fortalecimiento de los huesos. Entre los receptores más importantes de esta vitamina se encuentran órganos como el corazón, el cerebro, los riñones, los intestinos, los huesos y el sistema inmunológico.

De acuerdo al medio Mundo Deportivo, esta vitamina también puede ayudar a evitar el cáncer de colon, pues según un estudio realizado por científicos del Instituto del Cáncer Dana-Farber, la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard y otras instituciones de Estados Unidos, “la ingesta de vitamina D, como complemento económico de las pruebas de cribado, ayuda como estrategia de prevención del cáncer colorrectal en adultos menores de 50 años’'.

Para prevenir la mortalidad por cáncer colorrectal, la vitamina D ha sido evaluada por varios expertos, sin embargo, antes del presente estudio, ninguna investigación había examinado a ciencia cierta si la ingesta total de vitamina D está asociada al riesgo de cáncer colorrectal en la aparición temprana.

“Nos preguntamos si la deficiencia de vitamina D podría estar contribuyendo al aumento de las tasas de cáncer colorrectal en individuos jóvenes”, explicó el director del Centro de Cáncer Colorrectal de Inicio Joven de Dana-Farber.

Igualmente agregó que “descubrimos que la ingesta total de vitamina D equivalente a tres vasos de leche, se asociaba con un riesgo aproximadamente un 50 % menor de desarrollar cáncer colorrectal de inicio joven”.

El estudio se centró en el cálculo de la ingesta total de vitamina D - tanto de fuentes dietéticas como de suplementos - de 94.205 mujeres que participaron en el Nurses’ Health Study II (NHS II) de entre 25 y 42 años que comenzó en 1989.

Durante 1991 y 2015, los expertos documentaron 111 casos de cáncer colorrectal de inicio joven y 3.317 pólipos colorrectales. “El análisis mostró que una mayor ingesta total de vitamina D se asoció con un riesgo significativamente menor de cáncer colorrectal de aparición temprana. La misma relación se encontró entre una mayor ingesta de vitamina D y el riesgo de pólipos de colon detectados antes de los 50 años. Es fundamental entender los factores de riesgo que se asocian con el cáncer colorrectal de inicio joven, para que podamos hacer recomendaciones informadas sobre la dieta y el estilo de vida”, señaló el estudio.

Cómo incrementar los niveles de vitamina D en el cuerpo

Expertos e investigadores recomiendan una serie de actividades y alimentos para incrementar esta vitamina. La principal recomendación hecha por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston, es tomar baños de sol: basta con exponerse al sol por al menos 15 minutos, al menos tres veces por semana.

Además, según el Consenso Colombiano de Expertos sobre Vitamina D, las mejores horas para tomar estos baños de sol son a las diez de la mañana y tres de la tarde, esto porque a esas horas los ángulos de la luz favorecen la síntesis de vitamina D. Una recomendación es recibir directamente la luz, sin interferencia de vidrios, maquillaje u otro tipo de cosas.

Por otro lado, existe una serie de alimentos ricos en vitamina D que ayudarán a complementar el proceso de obtención de esta vitamina en el cuerpo.

  • Leche y cereales fortificados.
  • Pescados grasos como salmón, atún o sardinas.
  • Hígado vacuno, yema de huevo y queso.
  • Champiñones.
  • Bebidas vegetales de soya y avena contienen vitamina D agregada, así como algunos yogures y margarinas.