belleza

¿Cómo tener piel hidratada y sana a los 50 años?

El déficit en la producción de colágeno, malos hábitos alimenticios y la exposición al sol generan envejecimiento.


La contaminación, la exposición indebida al sol, el estrés y los malos hábitos de vida son algunas de las razones que provocan signos y señales en la piel.

De igual forma, el déficit en la producción y síntesis de colágeno y ácido hialurónico de forma natural en el organismo, responsables de regenerar los tejidos y de aportar volumen y firmeza a la piel, da lugar a la aparición de arrugas, marcas de expresión y flacidez, especialmente después de los 50 años.

Esta etapa suele ser el momento en que aparecen bolsas bajo los ojos y párpados caídos, por ejemplo, como consecuencia de la reubicación de los cúmulos de grasa que experimenta el cuerpo humano, precisa un artículo publicado en la revista Marie Claire, de España.

Por estas razones, mantener una dieta equilibrada, beber agua regularmente y evitar los hábitos perjudiciales pueden contribuir a que la pérdida de tono, hidratación y firmeza se produzca de manera más lenta. Es precisamente en estos tres frentes donde se deben potenciar los cuidados diarios de las pieles maduras, afirman los especialistas.

Para mantener una piel saludable, hidratada y sana a esta edad, es importante mantener un buen equilibrio hidrolipídico de la piel, al tiempo que se nutre y para ello es necesario incorporar o mantener fórmulas que ayuden a sintetizar el colágeno y la elastina. Estas son algunas recomendaciones a tener en cuenta para lograr mantener la piel hidratada y sana.

Beber suficiente agua

En todas las etapas de la vida, beber abundante agua es esencial para la salud. No obstante, al llegar a los 50 es necesario aumentar su consumo; en especial, cuando no se hace de forma regular.

Aceites naturales

Según el portal Cuerpo Mente, los aceites vegetales juegan un papel importante en el cuidado de la piel a partir de los 50 años. La forma más saludable de emplearlos es utilizando aceites ecológicos prensados en frío. Son ideales, por ejemplo, el de semilla de granada, borraja y argán.

Esto debido a que poseen un alto contenido de grasas saludables omega-6. También tienen efecto antioxidante y ayudan a mejorar la elasticidad de la piel y a reducir las arrugas. Estos aceites vegetales son una base ideal para ungüentos, cremas o aceites de masaje, por ejemplo, contra la celulitis.

Gel de aloe vera

Este producto natural hidrata y aporta numerosas vitaminas y aminoácidos. Tiene efecto antioxidante, antibacteriano y antiviral, mejora la regeneración de las capas superiores de la piel y reduce cicatrices y estrías, así que se puede aplicar de manera natural, especialmente en el rostro.

Alimentación saludable

Dado que el cuidado externo beneficia la piel, pero no llega a las capas más profundas, es importante recurrir a una alimentación indicada. A partir de los 50, debido al metabolismo más lento, el cuerpo necesita menos carbohidratos, pero más vitaminas y minerales. La vitamina A, la vitamina E y la biotina son particularmente importantes para una piel sana. Son las responsables de la estructura y regeneración, protegen contra los radicales libres y la radiación ultravioleta del sol, y fortalecen la piel, el cabello y las uñas.

Estas vitaminas se encuentran principalmente en los cereales integrales, zanahorias, espinacas, legumbres, arándanos, frutos secos y semillas.

Los minerales, en particular magnesio, calcio y silicio, también refuerzan la estructura de la piel y retrasan su envejecimiento, favoreciendo su renovación. El silicio especialmente está involucrado en muchos procesos metabólicos del cuerpo.

Los alimentos ricos en vitamina C también son determinantes. Según un estudio realizado por un equipo de la Universidad de Otago (Nueva Zelanda), esta vitamina tiene un efecto antioxidante que minimiza el impacto de los radicales libres sobre los tejidos. Asimismo, ayuda en la síntesis del colágeno y le proporciona firmeza y elasticidad al rostro, indica el portal Mejor con Salud.

Limpiadores suaves

Para la limpieza diaria del rostro, la piel madura debe tratarse con un limpiador suave que no sea irritante, con el objetivo de que no elimine los aceites naturales de la piel. Para ayudar a mantener el equilibrio del pH de la piel después de la limpieza, se recomienda utilizar un tónico que aporte una capa adicional de hidratación.

Exfoliación sin excesos

La exfoliación de la piel es necesaria, pero no se debe exceder, debido a que la capa exterior de la piel se vuelve más fina y delicada a partir de los 50. Para retirar las células muertas de la piel de forma segura, se recomienda utilizar un exfoliante suave no más de tres veces por semana y continuar la rutina aplicando un elixir calmante, precisa el artículo de Marie Claire.