vida moderna

Consejos para evitar arrugas y mantener la piel joven

Un estilo de vida saludable es la clave para tener un rostro joven.


Las arrugas son un signo natural del envejecimiento. Aunque para muchas personas signifique un problema, estas representan que el cuerpo humano ha iniciado su proceso de vejez.

Existen algunos factores que pueden influir en su aparición prematura. “Si bien la genética es la que determina principalmente la estructura y la textura de la piel, la exposición solar es una de las causas principales de la aparición de arrugas, en especial, en las personas de piel clara. Los contaminantes y el tabaquismo también contribuyen a la aparición de arrugas”, detalla Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación.

Aunque existen diferentes productos, tratamientos y cirugías para ocultar las arrugas y mejorar la apariencia de la piel, un estilo de vida saludable es fundamental para una piel sana. A continuación algunos consejos para verse joven:

Tomar agua

Mantenerse hidratado es importante para la salud integral del cuerpo humano. Asimismo, tomar agua durante el día ayuda a mantener una piel joven y saludable, debido a que este líquido hidrata las células y le da mayor elasticidad a la piel.

Comer saludable

La Organización Mundial de la Salud insiste en la importancia de tener una dieta saludable para disminuir el riesgo de padecer enfermedades no transmisibles como la diabetes.

Además de ser fundamental para un cuerpo saludable, una dieta equilibrada ayuda a tener una piel sana. Cuando no se incluyen todos los nutrientes necesarios pueden presentarse piel seca o grasa.

Mejor con Salud señala las principales vitaminas para que la piel esté sana:

  • “La falta de vitamina A produce una dermis seca.
  • La deficiencia de vitamina B provoca enrojecimiento y grasa en la nariz.
  • No consumir la cantidad suficiente de vitamina C causa una menor producción de colágeno (necesario para que la piel se mantenga elástica)”.

No fumar

Algunas personas tienen por costumbre fumar. Esta práctica es perjudicial para la salud. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, fumar cigarrillos es el factor de riesgo principal para padecer cáncer de pulmón. El humo de tabaco tiene al menos 70 sustancias que pueden causar cáncer en las personas y en los animales.

Asimismo, fumar tiene efectos negativos en la piel. “La nicotina hace que los vasos sanguíneos se achiquen, lo que reduce el flujo de oxígeno y los nutrientes a las células de la piel. Una serie de sustancias químicas desencadenan eventos moleculares que cambian o dañan estructuras que son necesarias para la salud y elasticidad de la piel”, explica Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación.

Los expertos insisten en no fumar y en evitar el humo de segunda mano. En caso de que sea difícil, es importante buscar ayuda para dejar de hacerlo.

Cuidado con el sol

La sobreexposición solar es uno de los factores que más se debe evitar para tener una piel sana y joven. Aunque las arrugas no se pueden evitar completamente, el sol incrementa el envejecimiento de este órgano.

“Cuando usted está expuesto a la radiación ultravioleta, hay un proceso de reparación constante en cada una de sus células expuestas”, dice el Dr. Stephen I. Katz, director del Instituto Nacional de Artritis y Enfermedades Musculoesqueléticas y de la Piel de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés).

Con el paso del tiempo, para la piel es más difícil repararse a así mismo. Por eso, el daño de la sobreexposición solar puede causar graves efectos. Esto permite la aparición prematura de arrugas y líneas de expresión.

Sobre esa misma línea, exponerse al sol incrementa el riesgo de desarrollar cáncer de piel. “La exposición frecuente y prolongada a los rayos ultravioleta durante muchos años es la principal causa de cáncer en la piel, lo que no debe tomarse a la ligera”, indica Medline Plus, sitio web de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.