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Córnea del ojo dañada: ¿es posible regenerarla naturalmente?

Cuando la cornea se lesiona, disminuye su capacidad visual y puede llegar a afectar otros tejidos del ojo.


La córnea es la superficie transparente de la parte frontal del ojo que actúa como el primer lente que encuentra la luz cuando ingresa al globo ocular. Además, protege a la órbita ocular, el párpado, las lágrimas y la esclerótica de los gérmenes y otros factores externos. No obstante, cuando se lesiona disminuye su capacidad visual y puede llegar a afectar otros tejidos.

Entre las lesiones más comunes se encuentra la abrasión de la córnea o, como también se le denomina, abrasión corneal. De acuerdo con Mayo Clinic, esta lesión se trata de un rasguño superficial en la córnea, la parte que delantera que protege el ojo. Dicho rasguño se puede dar por el contacto con el polvo, la suciedad, la arenas, partículas de metal, lentes de contacto, incluso con un bode puntiagudo.

Por el general, los síntomas que genera esta lesión en el ojo son el lagrimeo, una sensación arenosa en el ojo, enrojecimiento, sensibilidad a la luz, visión borrosa y dolor de cabeza. Para su tratamiento lo más adecuado es acudir al médico para evitar posibles infecciones o se pueda provocar una úlcera cornal. No obstante, Mayo Clinic da a conocer algunas medidas inmediatas que se pueden hacer cuando se da esta lesión:

  • Limpiar el ojo: Lo primero que debe hacer es enjugarse el ojo con agua limpia o con solución salina. Para ello, puede usar un vaso pequeño con alguna de estas dos sustancias y ubicarlo en el borde del hueso de la cavidad del ojo para poder aplicarlo. También puede ayudarse con las manos para aplicar el agua o la solución salina de forma directa.
  • Papadear: Cuando alguna sustancia extraña entra a los ojos, es fundamental parpadear varias veces para poder eliminar las partículas pequeñas.
  • Movilizar el párpado: Esto quiere decir que se debe estirar el párpado superior sobre el párpado inferior para hacer que el ojo lagrimee. Esto ayudará a extraer la partícula que generó la abrasión.

Ahora bien, la abrasión corneal menor suele cerrarse por sí sola en unos días y por lo general, el oftalmólogo puede recetarle gotas o alguna pomada antibiótica o utilizar gotas esteroideas para que le ayuden a reducir la inflación y las cicatrices que posiblemente haya dejado la lesión.

Cuando se da una lesión de este tipo, los oftalmólogos tienden a cubrir el ojo afectado para que haya mayor comodidad, pero si este no es el caso, se aconseja utilizar gafas de sol para mitigar los síntomas de la abrasión corneal durante el proceso de recuperación.

Del mismo modo, Mayo Clinic aconseja no intentar extraer un objeto que esté incrustado en el globo ocular o que dificulta cerrar el ojo, no frotarse los ojos después de una abrasión corneal, no manipular el globo ocular con hisopos de algodón u otros instrumentos que puedan empeorar la lesión y si se usa lentes de contacto, lo ideal es no usarlos mientras la lesión esté en proceso de cicatrización.

Consejos para mantener los ojos sanos

Según National Eye Institute, es indispensable hacerse un examen completo de ojos con dilatación de pupilas, ya que muchas personas pasan por alto su salud visual y pueden estar corriendo el riesgo de padecer alguna enfermedad diabética del ojo o la degeneración macular. Adicional a ello, es fundamental consumir alimentos como el pescado, que es rico en ácidos grasos como el omega-3, la zanahoria, las espinacas, la col y la col rizada.

Entre otras recomendaciones, se aconseja el uso de anteojos de sol para proteger los ojos de los rayos UV, que también afecta la salud ocular y dejar a un lado hábitos como saludables como el consumo de cigarrillo o la falta de ejercicio.