Los niveles de cafeína pueden variar enormemente de taza a taza.

VIDA MODERNA

¿Cuántas tazas de café pueden ser peligrosas o letales?

La cafeína tarda pocos minutos en llegar al cerebro y su efecto dura entre cuatro y seis horas.

22 de mayo de 2022

El café es la bebida emblemática de Colombia y, como en muchos otros países, es utilizada por las personas para acompañar los momentos de ocio, sus jornadas laborales y extender, en algunos casos, las horas en que el cuerpo permanece despierto.

Sin embargo, un consumo alto de tazas de café al día puede generar una dependencia a la cafeína, uno de sus principales componentes, que puede tener efectos nocivos en la salud, aunque llegar a estos niveles no es una tarea sencilla.

La Administración de Medicinas y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) asegura que una taza promedio de café contiene 100 miligramos de cafeína, por lo que un consumo moderado de la bebida puede estar sobre las cuatro tazas al día de por lo menos ocho onzas. Claro, si la condición de salud lo permite.

Esto lo reafirma un estudio de la Clínica Mayo de Estados Unidos citado por la web Medical Daily que encontró que los adultos, en general, no deberían consumir más de cuatro tazas diarias de café; o diez latas de refrescos con cafeínas o dos latas de bebidas energéticas, que sería lo mismo.

Cualquier dosis diaria por encima de eso puede causar efectos secundarios como irritabilidad, ansiedad, malestar de estómago y taquicardia, además de espasmos en los músculos oculares, según el estudio de la clínica.

“La cafeína aumenta la frecuencia cardíaca y, en ocasiones, puede elevar la presión arterial. Aún así, no existe motivo alguno para que un hipertenso bien controlado no pueda tomar café. Cualquier sujeto que sea hipertenso o padezca alguna enfermedad cardíaca puede tomar, en principio, hasta cuatro tazas de café, puesto que no se ha podido evidenciar nunca su carácter nocivo en relación a la patología cardiovascular”, indicó el presidente de la sección de Riesgo Vascular y Rehabilitación Cardiaca de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), Enrique Galve, citado por la Fundación Española del Corazón.

Por su parte, el investigador en nutrición de la Universidad de Singapur, Rob M. van Dam, se refirió al momento del día en que una persona debería dejar de tomar café, respuesta que involucra muchos factores de acuerdo a cada cosa.

El experto indicó que si una persona ve comportamientos diferentes en su ritmo cardíaco o en su sistema nervioso, debería plantearse un cambio de hábitos en el consumo de café, tomando la última bebida del día mucho antes de que comience la noche. “Bueno, vamos a intentar reducir la cafeína y no beberla después de cierta hora de la tarde y ver si eso mejora mis hábitos de sueño. Así que realmente es algo que cada individuo tiene que experimentar por sí mismo: cuánta cafeína toma y cuándo la toma”, señaló.

Rob M. señaló que en algunos casos las personas que tienen hábitos de consumo de tabaco por lo general reaccionan menos a la cafeína, debido a que el hígado la procesa más rápido, mientras que las mujeres que usan anticonceptivos orales metabolizan la cafeína en menos tiempo.

Otra de las recomendaciones del experto es no superar los 200 miligramos de cafeína en una sola tasa de café, para no saturar al cuerpo en el proceso de metabolismo de la sustancia.

“Aumentar el consumo de café per cápita a más de dos tazas al día a nivel poblacional tiene el potencial de evitar cientos de miles de muertes relacionadas con el hígado anualmente, si el impacto del café en la mortalidad relacionada con el hígado se confirma en ensayos clínicos”, dijo Sarah Gardner, de la unidad de trasplante de hígado del Hospital The Austin en Australia.