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Enfermedades cardíacas: las plantas medicinales que sirven para prevenirlas

Una alimentación malsana, el consumo de tabaco y la falta de actividad física regular aumentan el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.


Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de defunción en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cobrando alrededor de 17,9 millones de vidas cada año.

Estas afecciones constituyen un grupo de trastornos del corazón y los vasos sanguíneos que incluyen cardiopatías coronarias, enfermedades cerebrovasculares y cardiopatías reumáticas. Esta situación es el resultado, principalmente, de hábitos poco saludables como una dieta malsana, la inactividad física, el consumo de tabaco y el exceso de alcohol.

De acuerdo con la OMS, estos estos estilos de vida llevan a las personas a padecer de hipertensión, hiperglucemia e hiperlipidemia, además de enfrentar sobrepeso y obesidad, que se convierten en factores de riesgo para la salud del corazón.

“Se ha demostrado que el abandono del consumo de tabaco, la reducción de la sal en la alimentación, el aumento de la ingesta de frutas y verduras, la actividad física regular y evitar el consumo nocivo del alcohol reducen el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares”, asegura el organismo multilateral de la salud.

Cuando una persona se enfrenta a cualquier enfermedad cardiovascular debe recurrir al médico para realizarse exámenes y obtener el tratamiento indicado. Sin embargo, de manera complementaria puede usar algunas plantas para ayudar prevenir o controlar determinadas afecciones.

Cola de caballo: A esta planta se le atribuyen propiedades para mejorar la circulación, evitando el endurecimiento de las arterias (arterioresclerosis) debido a la acción de la grasa que se adhiere a la pared de éstas, según información del portal Mejor con Salud.

Para preparar una infusión de esta hierba solo se requiere de media cucharada de hojas de cola de caballo, un vaso de agua y miel. Se pone a hervir el agua hasta que llegue a ebullición, luego se deja que repose cinco minutos, se cuela y se agrega la miel si la persona prefiere endulzar. Es recomendable consumirse dos veces al día.

Romero y ruda: Estas plantas también ayudan a la circulación y para obtener sus beneficios se pone una cucharada de cada hierba por cada medio litro de agua, se deja hervir por 15 minutos, luego se paga el fuego y se deja que repose unos cinco minutos más. La recomendación es tomar una taza al levantarse y otra al acostarse, indica la citada fuente.

Olivo: Las hojas de olivo, según un artículo publicado en el portal Cuerpo Mente y escrito por Jordi Cebrián, aumentan el flujo coronario y fortalecen las paredes de los vasos sanguíneos. Además se les atribuyen propiedades diuréticas, antiespasmódicas, antiarrítmicas y antioxidantes. Se puede preparar una infusión añadiendo hinojo o anís verde, para mejorar el sabor.

Melisa y valeriana: Son dos plantas que tiene propiedades calmantes y relajantes por lo que ayudan a evitar las palpitaciones. “Estas dos plantas son calmantes del sistema nervioso y protegen el corazón. Al mismo tiempo que regulan la circulación, combaten el insomnio y se alzan como excelentes cardiotónicos”, precisa Mejor con Salud. Lo ideal es tomarla en infusión que se puede consumir antes de acostarse.

Factores de riesgo

Entre los factores de riesgo de desarrollar una enfermedad cardíaca se incluyen los siguientes, según el instituto Mayo Clinic.

- Edad. El envejecimiento aumenta el riesgo de que las arterias se dañen y se estrechen, y de que el músculo cardíaco se debilite o engrose.

- Sexo. En general, los hombres corren mayor riesgo de padecer una enfermedad cardíaca.

- Tabaquismo. La nicotina contrae los vasos sanguíneos y el monóxido de carbono puede dañar su revestimiento interno, lo que los vuelve más propensos a la ateroesclerosis.

- Mala alimentación. Una dieta con alto contenido de grasas, sal, azúcar y colesterol puede contribuir al desarrollo de una enfermedad cardíaca.

- Presión arterial alta. La presión arterial alta no controlada produce el endurecimiento y engrosamiento de las arterias, lo que estrecha los vasos por los que circula la sangre.

- Colesterol elevado. Los niveles altos de colesterol en la sangre aumentan el riesgo de que se formen placas y de padecer ateroesclerosis.

- Diabetes. La diabetes aumenta el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas.

- Obesidad. El exceso de peso normalmente empeora otros factores de riesgo de enfermedades cardíacas.

- Inactividad física. La falta de ejercicio también está relacionada con muchas formas de enfermedad cardíaca.

- Estrés. El estrés no tratado puede dañar las arterias y empeorar otros factores de riesgo.