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Memoria: revelan los seis mejores ejercicios diarios para mejorarla

La memoria es la capacidad del cerebro de retener información y recuperarla voluntariamente.


La memoria es una función fundamental del Sistema Nervioso Central y es determinante en la vida de todo ser humano, pues permite saber quién es la persona, con quién se relaciona y recordar lo que ha sucedido en el pasado.

Los expertos la definen como la codificación, el almacenamiento y la recuperación de información adquirida a través del tiempo por medio de la experiencia y diferentes estímulos.

Puede definirse como la capacidad del cerebro de retener información y recuperarla voluntariamente, además les permite a los seres humanos recordar sensaciones, ideas, relaciones y todo tipo de situaciones vividas, según el portal Cognifit.

El sitio web Psicología y Mente indica que lo que comúnmente se conoce como memoria suele ser un concepto general, porque se habla de la memoria a largo plazo. Sin embargo, también existe la memoria a corto plazo y la sensorial, que participan en la formación de la primera, que es la más duradera.

No obstante, es posible que la memoria pueda afectarse por diversas razones, entre ellas, el envejecimiento y por ello, ejercitarla es clave.

La ciencia ha demostrado que con unos pocos hábitos cotidianos se puede mejorar las condiciones no solo del cerebro, sino también de la memoria. Mantenerse activo y desarrollar actividades para proteger la salud ayuda a que las personas puedan tener una mejor condición cerebral.

Las personas que tienden a ser muy sedentarias y que no realizan actividad física, por ejemplo, están más expuestas a enfrentar una pérdida de la memoria, incluso a muy temprana edad. El diario El Confidencial cita un estudio realizado por la Universidad de Murcia, en el que se demostró la importancia del ejercicio físico para el desarrollo cognitivo en pacientes que han sufrido un traumatismo craneal. Otros hábitos que pueden ayudar a mejorar la memoria son los siguientes:

Intercambiar costumbres diarias

Expertos de la Universidad de Harvard indican que realizar actividades cotidianas intercambiando los hábitos adquiridos puede mantener el cerebro en buena forma. Por ejemplo, cepillarse los dientes con la mano contraria a la que persona suele utilizar puede ayudar o tomar un camino diferente para ir al trabajo, también ejercita la memoria.

Cerrar los ojos

Un estudio realizado por la Universidad de Surrey, plantea que cerrar los ojos durante un breve periodo de tiempo puede ayudar a recordar. Los investigadores descubrieron que el 70 % de los participantes que tenían los ojos cerrados respondían correctamente a las preguntas mientras que solo el 40 % de los que los mantuvieron abiertos acertaban.

El diario El Confidencial cita a Robert Nash, quien dirigió el estudio, experto que asegura que cerrando los ojos se detiene toda distracción visual y se libera el poder del cerebro. Este ejercicio, según Nash, también le ayuda a las personas a visualizar los detalles de lo que están tratando de recordar.

Escuchar música

Diferentes análisis científicos han demostrado que la música clásica puede aumentar las puntuaciones en las pruebas de memoria de los niños pequeños y ayuda a las personas que padecen demencia a ralentizar el deterioro de sus capacidades cognitivas. Sin embargo, no solo este tipo de música puede ayudar. Investigadores de la universidad de Glasgow concluyeron que escuchar música rock también puede tener una incidencia positiva en la memoria.

Navegar por internet

Usar y consultar internet también resulta un ejercicio positivo para la memoria, de acuerdo con un estudio elaborado en la Universidad de California.

Los investigadores compararon los cerebros de personas de mediana edad que rara vez utilizan internet frente a usuarios tradicionales y encontraron, que el segundo grupo tenía áreas significativamente más activas en la corteza prefrontal (la parte del cerebro que controla la capacidad de tomar decisiones y recordar la información más compleja).

Practicar sexo

“El sexo aumenta los niveles de una sustancia química cerebral llamada prolactina, que aparece para ayudar a crear y cultivar nuevas células nerviosas en el cerebro”, explica el profesor Perry Bartlett del Instituto del Cerebro de Queensland, Australia, citado por El Confidencial.

Siestas cortas

Los trastornos del sueño pueden interrumpir los procesos que activan la memoria, por esto si la persona no duerme bien en la noche puede tomar unos minutos de descanso y sueño en el día, pues esto ayudará a restablecer el equilibrio del del cerebro. Según neurocientíficos de la Universidad de Nueva York, con 20 minutos de siesta se puede relajar la mente y mejorar la retención de recuerdos.