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La mitad de todas las mujeres tiene miomas hacia los 50 años. - Foto: Getty Images/iStockphoto

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Miomas en el útero: ¿existen hierbas o métodos naturales para tratar la enfermedad?

Una de cada cinco mujeres puede tener miomas durante sus años de fertilidad.

Los miomas en el útero son tumores que crecen en la matriz de la mujer (útero) y estos crecimientos normalmente no son cancerosos (son benignos), de acuerdo con Medline Plus, la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.

Una de cada cinco mujeres puede tener miomas durante sus años de fertilidad, pero son poco frecuentes en mujeres menores de 20 años y son más comunes en mujeres afroamericanas que en mujeres blancas, hispanas o asiáticas.

Hay que señalar que la mitad de todas las mujeres tiene miomas hacia los 50 años y pueden ser tan diminutos que se necesita un microscopio para verlos, pero también pueden alcanzar un gran tamaño y pueden llenar todo el útero y pesar varias libras o kilogramos.

No obstante, nadie sabe exactamente qué causa los miomas, pero se cree que son ocasionados por hormonas del cuerpo o genes (pueden ser hereditarios).

Además, la biblioteca explicó que los síntomas más comunes de los miomas uterinos son:

  • Sangrado entre periodos.
  • Sangrado menstrual abundante, a veces con coágulos de sangre.
  • Periodos menstruales que pueden durar más de lo normal.
  • Necesidad de orinar con mayor frecuencia.
  • Retorcijones (cólicos) pélvicos o dolor durante los periodos.
  • Sensación de llenura o presión en la parte baja del abdomen.
  • Dolor durante la relación sexual.

Por tal razón, el tratamiento de los miomas depende de la edad, salud, síntomas, entre otros, aunque Medline Plus, indicó que las terapias médicas u hormonales que pueden ayudar a disminuir el tamaño de los miomas incluyen:

  • Pastillas anticonceptivas para ayudar a controlar los periodos menstruales abundantes.
  • Un tipo de DIU que libera cada día una dosis baja de la hormona progestina en el útero.
  • Inyecciones de hormonoterapia para ayudar a reducir el tamaño de los miomas al detener la ovulación. Con mucha frecuencia, esta terapia se usa solamente por un período corto de tiempo para disminuir el tamaño de los miomas antes de la cirugía. También se puede usar por más tiempo cuando se agregan pequeñas cantidades de la hormona estrógeno para reducir los efectos secundarios.

No obstante, se hablan de hierbas o métodos naturales para tratar la enfermedad y la Biblioteca Cochrane reveló en s portal web que “no hay evidencia de la efectividad de los preparados de hierbas para el alivio de los síntomas, ya que ningún ensayo lo evaluó adecuadamente”.

Además, agregó: “13 de 21 ensayos incluidos informaron sobre los efectos adversos de las preparaciones de hierbas y encontraron algunos problemas menores como malestar estomacal, náuseas, sofocos y falta de apetito, aunque no se identificaron efectos adversos graves”.

Por ende, hay que hacer es consultar a un experto de la salud para que sea este quien guíe el proceso e indique qué es lo más adecuado para cada persona, pues es mejor tratar la afección, ya que las complicaciones de los miomas incluyen:

  • Dolor intenso o sangrado muy abundante que requiere cirugía urgente.
  • Retorcimiento del mioma: puede causar un bloqueo en los vasos sanguíneos que irrigan el tumor. Si esto sucede, se puede necesitar cirugía.
  • Anemia (no tener suficientes glóbulos rojos) por el sangrado abundante.
  • Infecciones urinarias: si el mioma presiona la vejiga, puede ser difícil vaciarla por completo.
  • Esterilidad, en casos poco frecuentes.
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El tratamiento de los miomas depende de la edad, salud, síntomas, entre otros. - Foto: Getty Images/iStockphoto

¿Cómo se diagnostican los miomas uterinos?

La Clínica Universidad de Navarra indicó en su página web que el diagnóstico de los miomas puede ser relativamente sencillo y en muchas ocasiones tan sólo se requiere de un simple examen pélvico manual por parte del ginecólogo.

Otros métodos que se pueden emplear y se emplean habitualmente en el diagnóstico de estas lesiones son: la ecografía pélvica (el método más altamente fiable en el diagnóstico de estas lesiones), la tomografía axial computarizada o comúnmente denominado scanner, la resonancia magnética, la histeroscopia o la laparoscopia diagnóstica.