Salud
La pérdida de memoria es uno de los primeros síntomas de la demencia. - Foto: Getty Images/iStockphoto

salud

Pérdida de memoria y demencia: señales que indican que se debe buscar ayuda de un especialista

La pérdida de memoria puede ser el primer signo de la aparición de la demencia.

Es común que el envejecimiento comience a generar algunos problemas de memoria, así como una reducción de otras habilidades relacionadas con el razonamiento.

Sin embargo, es importante tener claro que no siempre estos cambios están asociados con la enfermedad de Alzheimer y los trastornos relacionados con la misma. De hecho, muchos inconvenientes de memoria, son el resultado de afecciones tratables, según indica el instituto de investigación Mayo Clinic.

De acuerdo con los expertos de esta institución, la “palabra demencia es un término genérico utilizado para describir un conjunto de síntomas, como el deterioro de la memoria, razonamiento, juicio, lenguaje y otras habilidades de pensamiento. Por lo general, la demencia comienza gradualmente, empeora con el tiempo y afecta las capacidades de la persona en el trabajo, las interacciones sociales y las relaciones”.

Pero, ¿cuál es la relación de la demencia con la pérdida de memoria?, según los expertos, esta última es uno de los primeros, pero también más reconocidos signos de demencia.

Otras señales tempranas de la demencia pueden incluir: repetir las mismas preguntas varias veces, olvidar palabras comunes, mezclar otras, demorarse más en hacer actividades conocidas, perderse al caminar o tener cambios en el estado de ánimo.

También se puede presentar dificultad al tratar de seguir instrucciones, desorientación en cuanto al tiempo, personas y lugares y dificultad en manejar el dinero y pagar las cuentas.

Otras causas

Además del proceso normal de envejecimiento, según el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento de Estados Unidos, algunos problemas de la memoria están relacionados con asuntos de salud que posiblemente pueden ser tratados.

Por ejemplo, aquí se incluyen los efectos secundarios que puede generar la ingesta de algunos medicamentos, una deficiencia en el cuerpo de vitamina B12, alcoholismo crónico, tumores, infecciones o coágulos de sangre en el cerebro.

En esta afección también pueden incidir algunos trastornos de la tiroides, de los riñones o del hígado, por lo que cuando se comienzan a presentar signos de pérdida de memoria siempre es importante consultar al especialista para determinar las causas que hay detrás de este padecimiento.

Otros inconvenientes como los problemas emocionales, el estrés, la ansiedad o la depresión, pueden hacer que a una persona se le olviden las cosas y esto en ocasiones puede ser confundido con señales de demencia.

“La confusión y los problemas de memoria causados por emociones usualmente son temporales y desaparecen cuando los sentimientos se desvanecen. Pero si estos sentimientos duran por más de dos semanas, es importante obtener ayuda de un médico o consejero. El tratamiento puede incluir consejería, medicamentos o ambas cosas”, precisan los expertos del Instituto Nacional sobre el envejecimiento.

Un diagnóstico es clave

De acuerdo con los especialistas, no es fácil que las personas acepten que tienen problemas de pérdida de memoria y que sea posible que esté iniciando la demencia. Por ejemplo, hay individuos que intentan ocultar estos inconvenientes y algunos familiares o amigos quieren compensar esa pérdida, a veces sin ser conscientes de que pueden aumentar esa discapacidad.

Ante la aparición de señales que indican que se puede estar presentando esta problemática, es importante que las personas recurran al especialista para obtener un diagnóstico oportuno. “Identificar una causa reversible de deterioro de la memoria permite obtener el tratamiento adecuado. Además, un diagnóstico precoz de un deterioro cognitivo leve, la enfermedad de Alzheimer o un trastorno relacionado es beneficioso porque se pueden tomar acciones”, asegura Mayo Clinic.

Por ejemplo, se pueden comenzar tratamientos para controlar los síntomas, se tiene la posibilidad de educarse a sí mismo y a las personas cercanas sobre la enfermedad, se pueden determinar las prioridades para los cuidados futuros, al igual que identificar centros de cuidado u opciones de cuidado en el hogar e incluso, cuando se tiene conocimiento de la situación es favorable porque hasta se pueden resolver asuntos financieros o legales, concluyen los expertos.