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¿Qué le pasa al cuerpo si se come pasta todos los días?

Este alimento es rico en carbohidratos y calorías.


La pasta es uno de los alimentos más apetecidos, versátiles y ricos, que hace parte de dieta de muchas personas. Una de las razones de su frecuente consumo está relacionada con la facilidad para su preparación. Sin embargo, como sucede con muchos otros productos, su ingesta en exceso no es recomendable.

La pasta es una fuente saludable de hidratos de carbono, tiene un alto valor energético y si se opta por su variante integral es rica en fibra para ayudar al tránsito intestinal. De igual forma, posee nutrientes como el cobre, el hierro, el selenio o el manganeso.

Según un artículo publicado en el medio digital Business Insider, comerla un par de veces por semana es recomendable y positivo para el organismo y más si se acompaña con ajo, cebolla, aceite de oliva, tomate, pescado o huevos.

Es un alimento ideal para hacer parte de una dieta dado su contenido de carbohidratos. En este sentido, son muchos los estudios que revelan las consecuencias negativas de las dietas bajas en estas sustancias. Los hidratos están vinculados a una vida más longeva, y una de las recomendaciones de los nutricionistas es aumentar su consumo si la persona practica deporte de forma frecuente.

No obstante, si se trata de un individuo sedentario, hipertenso o que está buscando adelgazar, debe tener especial atención con el consumo de pasta, pues las consecuencias pueden resultar muy desfavorables para la salud.

Científicos de la University of California, en Estados Unidos, señalan que una dieta alta en alimentos que son procesados, como las pastas, no sólo pueden ocasionar problemas serios de obesidad, sino también síntomas de fatiga y alteraciones cognitivas, según cita una publicación del portal Salud 180, de México.

Si una persona consume pasta en exceso y todos los días, puede correr el riesgo de padecer de diabetes. Business Insider asegura que existen estudios que afirman que una dieta muy alta en carbohidratos incrementa el riesgo de tener problemas con sus niveles de azúcar.

Pasarse con la ingesta de este alimento también implica más peligros de sufrir en el futuro una enfermedad cardiovascular, según una investigación publicada en el American Journal of Epidemiology. Cuando hay exceso en el consumo de carbohidratos refinados, esto se relaciona con un mayor riesgo de sufrir afecciones que tienen que ver con el corazón.

Por otro lado, las pastas contienen gluten, elemento que cuando ingresa en el torrente sanguíneo de las personas que padecen de enfermedad celíaca, desencadena una respuesta inmune que puede afectar negativamente el hígado, según señalan investigadores del Harvard Medical School.

Riesgo de engordar

Este alimento posee una importante carga calórica, por lo que no es ideal para quienes están interesados en mantener o bajar el peso. Por esta razón es crucial tener cuidado con el tamaño de la porción y, además, es relevante evitar las salsas y acompañamientos, que en muchas oportunidades son responsables del exceso de calorías y grasas en las dietas. El queso, la carne roja de la boloñesa y la salsa carbonara pueden incidir cuando se sube de peso.

La pasta integral, una opción

Los beneficios que aporta la pasta integral respecto a la normal, es que cuenta con el salvado y la fibra que se pierde durante el proceso de refinado, ya que para su elaboración se utiliza harina integral. Estos componentes disminuyen la descomposición del almidón en glucosa, manteniendo un nivel constante de azúcar en la sangre y haciendo este alimento idóneo para las personas con diabetes, gracias a los carbohidratos de lenta absorción, asegura un artículo publicado en el diario El Español.

A diferencia de los azúcares simples, los de este tipo de pasta son más complejos de digerir y su energía dura más tiempo. Gracias a la fibra, este alimento aumenta la sensación de saciedad y además, apoya las bacterias saludables del intestino.

Los especialistas coinciden en que es un producto que se debe mantener en la dieta, pero con un consumo moderado, pues su exceso puede ocasionar complicaciones de salud.