El sistema circulatorio está formado por vasos sanguíneos que transportan la sangre desde y hacia el corazón. Además, lleva oxígeno, nutrientes y hormonas a las células y elimina productos de desecho como el dióxido de carbono, de acuerdo con el portal sobre salud KidsHealth.
De hecho, cuando una persona tiene mala circulación puede presentar fatiga, edema, mareos, dolor de cabeza, manos y pies fríos, dolor en las piernas, calambres musculares, latidos cardíacos irregulares, pérdida de cabello y sequedad de la piel, entumecimiento u hormigueo en partes del cuerpo, entre otras.
Los problemas circulatorios y del corazón se agrupan en dos categorías: congénitos, lo que significa que el problema estaba presente en el momento del nacimiento; y adquiridos, lo que significa que los problemas se desarrollaron en algún momento de la infancia, la niñez, la adolescencia o la vida adulta.
Así las cosas, la revista Cocina Vital reveló que los componentes de la cáscara blanca de la sandía tienen propiedades que mantienen las arterias en buen estado, ya que tiene citrulina y este compuesto tiene la capacidad de relajar los vasos sanguíneos. Por ende, la parte blanca de la sandía se puede agregar en una ensalada, se puede preparar un batido o una infusión.

Hay que señalar que esta fruta es refrescante, ya que el 92 % es agua y la sandia sin cortar puede permanecer a temperatura ambiente por dos o tres semanas, pero una vez cortada debe ir a la nevera. Además, es una fuente excelente de vitamina C y también una buena fuente de vitamina A, pues contiene beta-caroteno, que el cuerpo convierte en vitamina A.
Asimismo, esta fruta es rica en vitaminas B, necesarias para la producción de energía, y es una buena fuente de vitamina B6, B1, además de magnesio y potasio.
Sobre la misma línea, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por su siglas en inglés) reveló que esta fruta tiene usos medicinales, ya que su jugo es mineralizante y oxidante (quema los tóxicos del cuerpo), ayuda a limpiar los tejidos de la sangre, baja la fiebre y aumenta la leche de las madres lactantes.

Por su parte, otras recomendaciones para mejorar la circulación sanguínea, según Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación y Medline Plus, la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, son:
2. Mantener un peso saludable, ya que esto permite que la persona tenga un buen estado de salud y calidad de vida.
3. Dejar de fumar.
4. Si la persona tiene diabetes, mantener bajo control la glucosa en la sangre.
5. Reducir los niveles de colesterol y presión arterial, si es necesario.
6. Consumir alimentos bajos en grasas saturadas.
7. Programar y asistir a las revisiones médicas con regularidad.
8. Informar al médico sobre cualquier antecedente familiar de problemas relacionados con el corazón.

9. Practicar yoga, porque al combinar posturas físicas, ejercicios de respiración y meditación mejora la salud en general.
10. Comer pescado, pues el pescado es una proteína magra y saludable que contiene un tipo de grasa llamada omega 3 y ácidos grasos que puede ayudar a proteger el corazón.
11. Tomar té, ya que según Cristina Olivos, nutrióloga citada por el medio chileno La Tercera, dentro de sus propiedades “se ha observado un efecto antioxidante y los efectos antioxidantes que tiene esto podría mejorar la circulación, pues el té negro producen un efecto antiteratogénico. Es decir, que disminuye la acumulación de grasas en las arterias”.
12. Mantener los niveles de hierro balanceados.
