vida moderna

Viernes 13: ¿por qué se le considera un día de mala suerte?

Conozca cuál es la historia detrás de esta superstición, muy conocida en distintas regiones del mundo.


Cuando de supersticiones se trata, Latinoamérica sale a la luz por unas cuantas creencias curiosas, que se han compartido de generación en generación. Que no se debe poner el bolso en el piso porque se va la plata, que tocar madera evita una desgracia o que si siente un zumbido en el oído es porque están hablando mal de usted, son algunas de las supersticiones más famosas en la región.

A esta lista se suma una muy particular, que de hecho se comparte con América del Norte: las supersticiones en torno al número 13, considerado un número de mala suerte. De hecho, para ser más precisos, como indica un artículo de National Geographic, en algunas culturas anglosajonas el viernes 13 es visto como un día de mala suerte.

El origen de esta creencia se remonta al surgimiento del cristianismo y se asocia con diversos hechos históricos que han tenido lugar en el mundo. Según señala el portal Calendarr Ecuador, uno de los episodios históricos más importantes que se relacionan a esta superstición es la crucifixión de Cristo, siendo Judas, quien lo traicionó, el discípulo número 13.

Además, de acuerdo con las escrituras bíblicas, Jesús fue crucificado el día después de la última cena, es decir un viernes, fecha que es conmemorada durante la Semana Santa.

“A pesar de que no existe ningún hecho histórico concreto que marque el evento como algo preciso o certero, el viernes 13 sigue siendo visto como una jornada negativa de la que hay que cuidarse irremediablemente”, precisa el referenciado portal.

En una revisión histórica del origen de esta superstición, National Geographic halló y listó otros acontecimientos que han tenido lugar un viernes 13 y han alimentado esta creencia popular.

Según relata el artículo que compartieron, fue un viernes 13 de 1307 cuando sucedió la caída de los Templarios, una orden militar y religiosa fundada en Tierra Santa. En esta fecha fueron apresados y presentados ante el tribunal de la Inquisición para ser sometidos a juicio por el rey Felipe IV, esto por sus presuntas acciones en contra de la cristiandad, razón por la que algunos fueron retenidos y otros asesinados.

“El naufragio del crucero Costa Concordia en 2012 frente a la isla Giglio en Italia fue un viernes 13, con un saldo de dos personas desaparecidas, 32 muertos y alrededor de 4.000 personas evacuadas”, agrega.

Entre el recuento histórico también aparecieron otras coincidencias, en las que el número 13 y el día que antecede al fin de semana son recordados por un trágico hecho. Y es que fue precisamente un viernes 13 de noviembre, en el año 2015, cuando Francia recibió uno de los primeros atentados terroristas que tuvieron lugar en París.

De acuerdo con un estudio del Medical Journal, citado por National Geographic, esta superstición ha sido incluso considerada por los investigadores en la medicina. Como resultado de dicho trabajo, se encontró que entre los años 1989 y 1992, en una región británica los viernes 13 incrementaban en un 52 % los accidentes de tránsito.

Foto de referencia sobre viernes 13
Como resultado de dicho trabajo, se encontró que entre los años 1989 y 1992, en una región británica, los viernes 13 incrementaban en un 52 % los accidentes de tránsito. - Foto: Getty Images

Sin duda, la ficción se ha encargado de reforzar esta creencia y rodear a esta fecha de más elementos que infunden terror. En este sentido, vale destacar la saga de ‘Viernes 13′, que fue estrenada en 1980 con el protagonista Jason Voorhess. Una serie de películas que han reforzado la superstición de esta fecha, y no solo entre los fanáticos del cine.

En todo caso, sea cierto o no, en algunas culturas, como la ecuatoriana, se comparten ciertas recomendaciones para esa fecha, que van más allá de ‘tocar madera’. De acuerdo con Calendarr, es mejor evitar la limpieza o utilizar la escoba ese día, tampoco se aconseja ubicarse o cruzar debajo de una escalera, ni mucho menos se considera el día propicio para iniciar un gran proyecto.