Desde el 29 de diciembre de 2025, la Alcaldía de Cartagena estableció la prohibición definitiva de las carrozas turísticas tiradas por caballos en el Centro Histórico, una práctica que en los últimos años se había convertido en blanco de fuertes críticas por parte de los defensores del bienestar animal.
La medida marcó un hecho histórico en La Heroica, transformando no solo su paisaje turístico, sino también el destino de estos animales, que ahora tienen la oportunidad de recibir un trato más digno y una mejor calidad de vida.

Prueba de eso es la historia de Aurelio, de cinco años, y Estampa, de nueve, dos caballos que, después de haber sido utilizados en carrozas turísticas en Cartagena de Indias, fueron adoptados por la Universidad de Antioquia.
Luego de ser acogidos por esta institución universitaria, los equinos fueron trasladados al Centro de Prácticas y Desarrollo Agrario Vegas de la Clara, situado en el municipio de Gómez Plata, en el norte de Antioquia. Allí ahora se les puede ver libres, recorriendo y disfrutando de los amplios pastos de la región.
Además, según informó la Universidad de Antioquia, a los pocos días después de su llegada desde Cartagena, fueron evaluados por la Unidad Móvil de Asistencia Integral en Salud y Producción para Grandes Animales de la Facultad de Ciencias Agrarias, que presta servicios veterinarios especializados en zonas apartadas del departamento.

Tras el chequeo médico, el equipo de profesionales definió un plan sanitario de alimentación y cuidado para garantizar su bienestar. “Los encontramos en buen estado de salud, un estado estable, con algunos problemas localizados que no amenazan la vida de estos animales”, explicó el docente José Ramón Martínez.
Una vez se cumpla a cabalidad el plan sanitario de cuidado y alimentación que estableció la Unidad Móvil de Asistencia Integral en Salud y Producción de la institución, se espera que tanto Aurelio como Estampa puedan permanecer libres en el hato y, eventualmente, participar en prácticas académicas no invasivas desarrolladas por los estudiantes de Ciencias Agrarias.
“Estas prácticas no invasivas son las que tienen que ver con la etología del animal, entonces se trata su anatomía, morfología, algo de la fisiología, pero viendo al animal con una manipulación muy controlada”, explicó Juan Pablo Sánchez Aguirre, administrador de Vegas de la Clara.

“Estas prácticas no invasivas son las que tienen que ver con la etología del animal, entonces se trata su anatomía, morfología, algo de la fisiología, pero viendo al animal con una manipulación muy controlada”, explicó Juan Pablo Sánchez Aguirre, administrador de Vegas de la Clara.
De esta manera, además de asegurar condiciones adecuadas para los animales, también se busca proyectar a la Universidad de Antioquia como un espacio para la recuperación y atención de otros caballos que hayan estado en situaciones similares.
