Desde hace más de 20 años, una empresa dedicada a la comercialización de vehículos, desarrolló un programa de responsabilidad social ‘Una Vida Guau’, una iniciativa orientada a mejorar las condiciones de vida de los perros que viven en la calle y a fomentar la adopción responsable en el país.
Según Mitsubishi Motors, el proyecto surgió inicialmente en Quito y, con el paso del tiempo, se fue extendiendo a otras ciudades como Guayaquil y Cuenca. A través de esta propuesta, la empresa no solo rescata animales abandonados, sino que también impulsa actividades como promover la protección y el respeto por el bienestar animal.

En la actualidad, varios de los perros rescatados forman parte del entorno de trabajo de la organización. De acuerdo con su cuenta de Instagram, son en total once animales que viven en las instalaciones de la empresa: Quito, Guayaquil y Cuenca, todos adoptados por el equipo de colaboradores.
La iniciativa nació en 2018 a partir de la historia de Oso, un perro callejero que llegó enfermo a la empresa tras ser diagnosticado con moquillo. Ante su situación, un grupo de trabajadores decidió cuidarlo y brindarle tratamiento hasta lograr su recuperación, hecho que inspiró la creación del programa.
“Osito vivió con nosotros ocho años y lamentablemente el año anterior nos dejo sin aviso. Era un pitbull hermoso, cariñoso con humanos y demás perritos. Gracias a él pudieron llegar más perritos a nuestras instalaciones y ser adoptados”, cuentan desde el perfil de ‘Una Vida Guau’.
Tras la muerte de Oso, los colaboradores decidieron mantener y reforzar el programa como una manera de rendir homenaje a su historia. Desde entonces, los concesionarios de la empresa se han transformado en espacios seguros para los perros rescatados, donde reciben atención, protección y el afecto del equipo de trabajo.
Además de promover la adopción, la iniciativa impulsa diversas acciones dirigidas a ayudar a los animales más vulnerables. Entre ellas se destacan jornadas de esterilización para reducir la cantidad de perros en condición de calle, la construcción de pequeñas casas para aquellos que viven en espacios públicos, campañas de baño y peluquería para facilitar su adopción y donaciones de alimento destinadas a refugios.
El programa también dispone del ‘Oso Móvil’, un vehículo utilizado para realizar rescates y trasladar a los animales a centros veterinarios cuando lo necesitan. A esto se suma una política laboral dog friendly que permite a los trabajadores asistir a sus labores junto a sus mascotas, con el objetivo de fomentar un ambiente más empático y favorecer el bienestar emocional.

Asimismo, la empresa anunció que este año implementará un permiso remunerado cuando los colaboradores enfrenten la pérdida de sus mascotas.
Para respaldar estas iniciativas, dentro de la organización se creó el programa “Padrinos Guau”, a través del cual los empleados realizan aportes voluntarios que contribuyen a financiar las actividades del proyecto.
Gracias a estas acciones, la iniciativa ha logrado realizar más de 1.000 esterilizaciones, concretar más de 40 adopciones responsables, entregar más de 250 casitas para perros en situación de calle y brindar más de 1.130 atenciones veterinarias en distintas zonas del país.
