El desierto del Atacama, ubicado entre las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta, Atacama y el norte de la de Coquimbo en Chile, y que se extiende por alrededor de 105.000 kilómetros cuadrados, ha sido el centro de muchas especulaciones respecto a la intervención de seres extraterrestres en él.
Pero, sin pensarlo dos veces, uno de los misterios más sonados de esta extensa porción de tierra árida son los fragmentos de vidrio que se extienden en la superficie, atravesando más de 75 kilómetros, y se encuentran apilados en diferentes partes del desierto e incluso, en algún punto conforman piezas que pueden llegar a medir hasta los 50 centímetros.
Pues bien, luego de muchos años en esperando encontrar una respuesta a este fenómeno la revista Geology publicó un artículo llamado ‘Vidrios generalizados generados por bolas de fuego cometarias durante el Pleistoceno tardío en el desierto de Atacama, Chile’, en el que explica cómo fue que se formaron las placas y así resolver el misterio.

Nada más con el título explica que los vidrios en el desierto habrían sido provocados por cometas del periodo Pleistoceno tardío, una noticia que desalentaría las suposiciones sobre interferencia extraterrestre en el área.
Según el documento, “la evidencia incluye descomposiciones minerales que requieren temperaturas ultra altas, modos dinámicos de emplazamiento de los vidrios, y polvo meteorítico arrastrado. Miles de granos meteoríticos idénticos atrapados en estos vidrios muestran composiciones y ensamblajes que se asemejan a los encontrado exclusivamente en cometas y condritas primitivas del grupo CI”, explica haciendo referencia a los sucesos que habrían dado origen a las placas.
Entre tanto, añaden que “combinado con el amplio distribución de los vidrios, los vidrios gafas Pica proporcionan la primera evidencia clara de un cuerpo cometario (o cuerpos) explotando a baja altura. Esto ocurrió poco después de la llegada del proto-arcaico cazadores-recolectores y en la época del rápido cambio climático en el hemisferio sur”, recordando una vez más la época en la que habrían surgido los vidrios.
Respecto a las características que encontraron en las muestras analizadas, explican que la forma actual de estas placas no son las que tuvieron inicialmente, ya que “tienen morfologías indicativas de deslizamiento, cizallamiento, torsión, enrollamiento y plegado (en algunos casos, más de dos veces) antes de apagarse por completo”.

Para los científicos este hallazgo es una avance importante, ya que según explican los investigadores, “esta es la primera vez que tenemos pruebas claras de vidrios en la Tierra que fueron creados por la radiación térmica y los vientos de una bola de fuego que explotó justo por encima de la superficie”, según expresó Pete Schultz, uno de los autor del estudio.
Schultz agregó: “Para tener un efecto tan drástico en un área tan grande, esta fue una explosión verdaderamente masiva. Muchos de nosotros hemos visto bólidos (meteoros brillantes) cruzando el cielo, pero esos son pequeños destellos comparados con esto”, recordando los eventos casi frecuentes que ocurren en el planeta.
En síntesis, el estudio concluye primeramente que los vidrios Pica, son los que demuestran la dificultad en el reconocimiento de lo eventos, esto se debería a la “pobre expresión geológica en el momento de la formación, el suelo, las condiciones necesarias para la generación de vidrio, y el bajo potencial de conservación”.
