ciclismo

Giro de Italia 2022: el ‘corchazo’ de Girmay y otras insólitas lesiones en el deporte

El ciclista africano no supo abrir la botella de champaña cuando celebraba su triunfo en una etapa.


El africano Girmay hizo historia en el Giro de Italia por varias razones. El hombre del equipo Intermarché-Wanty-Gobert Matériaux ganó la décima etapa del 105º Giro de Italia, la Pescara-Jesi, de 196 kilómetros, consagrándose con 22 años, un mes y 15 días como el más joven desde la 11ª etapa del año pasado en salir avante cuando Mauro Schmid que ganó en Montalcino, con 21 años, cinco meses y 15 días.

Es el primer africano en levantar los brazos en la meta de una etapa en la corsa rosa y convirtió a Eritrea en la nación 36ª ganadora del Giro.

Pero también dejó huella en la historia por el insólito accidente que sufrió en su celebración y que posteriormente obligó a su retiro. En 105 versiones de esta competencia jamás se había visto que un ciclista no supiera abrir el corcho de una botella de champaña para celebrar.

Mark Cavendish, gran velocista presente en esta competencia, se lesionó jugando un programa de snowboard en Wii. El pedalista resbaló y se dañó levemente la pantorrilla.

Lesiones increíbles en el fútbol

A Santiago Cañizares, exguardameta del Real Madrid, se le cayó una loción en los pies y se perdió el Mundial 2002 por un corte en un tendón de su pie. Douglas se lesionó su glúteo mientras dormía en el autobús de su equipo. La mala posición lo afectó.

Éver Banega, mediocentro de Al-Shabab, fue atropellado por su propio carro después de olvidar ponerle el freno cuando quiso tanquear. Se fracturó tibia y peroné. Darren Barnard, exjugador de la selección galesa, se rompió los ligamentos de la rodilla al pisar los orines de su mascota en su propia casa.

Víctima de las travesuras de su mascota fue Carlo Cudicini, exportero del Chelsea que salió a pasear a su perro. El animal tiró tan fuerte la correa que lo mandó al piso, y Sergio García, cuando jugaba en el Betis, fue a celebrar un gol deslizándose de rodillas por el césped, pero el terreno de juego estaba seco. Resultado: distensión de ligamentos en la rodilla izquierda.

Martin Palermo se rompió tibia y peroné en su etapa en el Villarreal de la emoción. El ex delantero celebró un gol con los aficionados y no midieron la alegría. La valla se le vino encima con una gran cantidad de personas eufóricas.

Carlos Busquets, exBarcelona, se quemó sus manos con la plancha para evitar que cayera encima de su hijo. Fue incapacitado mientras sanaban las quemaduras. Carlos Tévez, no debutó con el Manchester City cuando se planeó, pues resbaló en la ducha y se dobló un tobillo.

En tanto, Paulo Diogo llevaba su anillo de compromiso en uno de los partidos, celebró el gol con los aficionados y la argolla se enredó en la malla, por lo que sufrió la amputación del dedo anular de su mano izquierda.

En otros deportes, Brandon Marshall, jugador de los Denver Broncos de la NFL, se resbaló con una bolsa de McDonald’s en su casa, se fue contra la pantalla de televisión y sufrió cortes en el brazo.

El tenista australiano John Millman en Acapulco intentó detener una bola que se dirigía hacia él, sacando una raqueta detrás de su espalda, pero la pelota impactó en el ojo derecho.

También dio la vuelta al mundo la lesión que sufrió Zion Williamson, un jugador de baloncesto estadounidense que pertenece a la plantilla de los New Orleans Pelicans de la NBA, pues cuando estuvo con Duke en la NCAA sufrió una lesión en su rodilla después de que se le rompieran sus zapatos marca Nike en pleno partido.