El arroz es uno de los alimentos que más incluyen las personas en su dieta diaria. Es un producto que es ingerido por niños y adultos y se le reconoce por ser un cereal que le aporta una serie de propiedades y beneficios a la salud, pero hay que tener especial cuidado de consumirlo en exceso.
El portal Cuerpo Mente destaca que aporta energía gracias a su riqueza en carbohidratos, siendo el almidón el que más destaca. Los especialistas recomiendan la ingesta de arroz integral, que aporta más fibra y reduce el índice glucémico. Por ello, se sugiere su consumo en personas con niveles elevados de azúcar en la sangre.
Con frecuencia se genera la duda en torno a si este alimento se debe lavar o no antes de cocinarlo y la respuesta de los expertos es sí. De acuerdo con el portal El Mueble, existen diversas razones por las que se debe limpiar este producto con agua antes de prepararlo y una de ellas es reducir su contenido de arsénico natural.

Esta es una práctica que se debe efectuar, más si las personas consumen con mucha frecuencia este alimento. Aunque el asérnico es un componente inorgánico que no presenta graves niveles de peligrosidad a corto plazo, sí puede suponer un inconveniente en el largo tiempo si se ingiere de forma frecuente.
A esto se suma que, de acuerdo con un estudio publicado en la revista Journal of Hazardous Materials, se determinó que este cereal puede generar presencia de polietileno, polipropileno y poliestireno, cuando se encuentra empacado en bolsas plásticas.

“Según el informe, la ingesta de plásticos sería de 3,7 miligramos por porción de 100 gramos de arroz si no se lava previo a su cocción, y 2,8 miligramos si se lava”, precisa el portal Mejor con Salud.

¿Cómo se debe lavar?
Así las cosas, lo recomendable es lavar este producto antes de cocinarlo. Según el portal Kiwi How se pueden llevar a cabo los siguientes pasos:
- Escoger un tazón amplio con espacio para revolver el arroz. Otra alternativa es usar un escurridor especial para este producto, el cual tiene agujeros más pequeños para que el agua se acumule y escurra lentamente.

- Se llena el tazón con agua del grifo hasta cubrir el arroz completamente. La cantidad de líquido debe ser aproximadamente el triple de la cantidad de arroz.
- Se revuelve el arroz con las manos limpias. Los granos de arroz se frotarán contra sí mismos y de esta forma se facilita el lavado. Se debe aplicar poca presión para evitar romper los grano.

- Debido a que los granos de arroz no flotan, se hundirán hasta el fondo del tazón. Se arroja el agua turbia y todo lo que haya flotado hacia la superficie.
- Luego se enjuaga y se repite el proceso hasta que el agua salga limpia y sin color blanco.
- Transferir el arroz mojado a un escurridor de malla para que se escurra y luego ya podrá iniciarse su preparación.
