Mantener flores frescas en la casa es una costumbre que no solo ayuda a que los ambientes se vean más hermosos, sino que también favorecen que fluyan las buenas energías a cada rincón de la casa.


¿Cómo mantener los ramos de flores en perfecto estado?
El portal hola.com, habla que los cuidados de las flores empiezan desde el mismo memento en que llegan a la casa.
- La llegada a casa
Los cuidados empiezan desde el momento en el que el ramo llega a su casa. “Es importante que las flores no estén demasiado tiempo fuera del agua. Como mucho un par de horas y jamás en un carro al sol. Una vez allí, retire el envoltorio, sin quitar la rafia que sujeta los tallos en su sitio y elija un jarrón”, aconsejan desde Sally Hambleton.com.
- Prepare el ramo
Cuando llegue a su casa, retire el papel en el que vienen envueltas las flores para que puedan respirar. A continuación, corte los tallos en diagonal para favorecer la absorción del agua.
Además, desde metatopy.com se recomienda tener en cuenta la altura: “Lo ideal es que el inicio del ramo se apoye en la boca del jarrón y que todos los tallos toquen el agua”.

- Limpie bien todo
Cuando se habla de limpieza, no solamente hay que tener en cuenta el buen estado del jarrón en el cual se van a colocar las flores, sino también al propio tallo.
“Quite aquellas hojas que queden por debajo del agua. Así, además de sanear las flores, hará que el ramo quede mucho más bonito en su jarrón. De la misma forma, si alguno de los pétalos está marchito, retírelos y haga que el resto pueda respirar y durar mucho más”, recomiendan los expertos del portal de Colvin.
- Cambiar el agua
Es uno de los pasos claves para que el ramo siempre luzca hermoso. En época de lluvias y frío es recomendable cambiarle el agua cada dos o tres días.
No olvide que hay variedades de flores, como los rosas o los girasoles, que necesitan más, por lo que debe vigilarlas de cerca y, de vez en cuando, ponerlas en agua tibia, para que resuciten.
Tenga en cuenta que los pétalos no se deben mojar, ya que podrían pudrirse. Recuerda que debes eliminar también las bacterias del agua, añadiendo unas gotas de lejía.


- Dónde ubicarlo
Elija un sitio donde no sufra cambios bruscos de temperatura, corrientes de aire o calor intenso, dicen los expertos en floristería. Huya de aquellos rincones que reciban el sol directo y, por supuesto, no ponga el ramo bajo el aparato de aire acondicionado o cerca de la nevera, por ejemplo, ya que son una importante fuente de calor.
Tampoco es un buen lugar cerca de un frutero, especialmente con manzanas ya que su cercanía, debido al etileno, acelerará su descomposición.
