Recientemente, la habitual visita de una comisión del Fondo Monetario Internacional (FMI), conocida como la Misión del Artículo IV, vino al país, se llevó a cabo. El equipo de expertos va a cada nación a tomar la temperatura de la política fiscal, monetaria y cambiaria, y luego, emitir las recomendaciones que permitan impulsar el crecimiento de la economía y prevenir crisis.
Aún se desconocen esas conclusiones pero, previo a ellas, durante el Foro de Política Monetaria que se realiza este martes 21 de abril, convocado por el Ministerio de Hacienda, en medio de la tensión con el Banco de la República sobre la forma en que debe aplicarse la política monetaria, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, contó detalles sobre la visita.
Según confirmó el funcionario que lleva las riendas de las finanzas públicas en el país, la conversación con el FMI ahora es distinta, y así fue la reciente visita, la cual arrancó diciéndole: “No tenemos deuda con el FMI”.
Pero además, según expresó Ávila, “Colombia no tiene expectativa de tener nueva deuda con el FMI”.
Desde su perspectiva, “nuestras conversaciones se dieron en otros términos”.

Esa posición de Colombia viene desde el momento en que llegó el nuevo Gobierno a la Casa de Nariño. Había una deuda tomada a través de la modalidad conocida como “crédito flexible”. En general, dicho colchón, lo tienen las naciones a la mano, pero pocas son las que lo toman. Se trata de una línea de crédito que se usa para emergencias y se debe pagar a corto plazo.
Colombia la tomó, en medio de la pandemia de covid-19, cuando era necesario adquirir rápidamente las vacunas para inmunizar a la población en un alto porcentaje, de manera que se pudieran prevenir más muertes provocadas por la enfermedad.
