Reclamo tras reclamo a la Contraloría General por sus críticas al manejo de la política económica. Así fue la intervención del ministro de Hacienda, Germán Ávila, en el lanzamiento de una nueva edición de la revista Economía Colombiana.
El contralor general, Carlos Hernán Rodríguez, cuestionó el rezago en la ejecución de los presupuestos, por lo cual, sostuvo que ya no se trata de un problema de falta de recursos, sino de eficiencia administrativa. Además, está en el ambiente la advertencia del ente de control, porque el país estaría pagando la deuda más cara en décadas, lo que le resta margen de maniobra a la inversión por un gasto público dirigido a rubros improductivos.
En respuesta, Ávila sacó a relucir varios de los resultados que, a su juicio, se han obtenido, pese a una coyuntura económica compleja y una fuerte oposición política a las decisiones en materia de política económica, que habrían tenido efectos en lo social. “Al Gobierno le han cerrado todas las puertas por una contradicción política desde el Congreso de la República”, aseguró.
Aún así, manifestó Ávila, el hecho de que el Gobierno recibiera la tasa de desempleo en 11,2 % en 2022 y ahora esté en 8,5 %, obedece a las decisiones tomadas, “no es algo fortuito”.
Para sustentar que los avances que menciona son realidad, pese a las críticas, dijo que la prueba son los indicadores sociales, como el de pobreza monetaria, que según sus estadísticas, se ha reducido en 4 puntos porcentuales hasta 2024: “pasó de 36,6 en 2022 a 31,8 % en dos años. Igualmente, mencionó la pobreza multidimensional, que venía de un 12 % y en 2025 estuvo en 9,5 %. “Ese es el crecimiento que buscamos, que no solo sea una cifra, sino que se refleje en los indicadores de pobreza y empleo”, dijo Ávila.
La movilidad social fue uno de los asuntos en los que insistió el ministro. Dijo que la clase media también ha crecido, desde un 27,9 % en 2021 a un 34,4 % en 2024, y hasta la clase alta también habría recibido beneficios de las políticas de crecimiento aplicadas: “pasó de 2,6 % a 3,3 %”, expresó.

La Contraloría, entre tanto, habla de un aumento en las presiones sobre las finanzas públicas y enfatiza en que el costo del endeudamiento es cada vez mayor, lo que estaría evidenciando “problemas de disciplina y rigurosidad fiscal” en la planeación.
En el caso de la deuda, el ministro señaló que con un nivel de deuda de 57,9 % los critican por sobreendeudados, lo que le pareció “absurdo”. Allí, aprovechó para referirse a la decisión continua del Banco de la República, de subir las tasas de interés, pese a que ellos venían insistiendo en que ello encarecería el costo de la deuda. “Ahora nos sorprendemos de algo que estaba anunciado desde tiempo atrás”, manifestó.
