La artista Beatriz González Aranda, nacida en Bucaramanga el 16 de noviembre de 1932, fue ampliamente reconocida en vida por su trabajo artístico. Pretendió ser transgresora con su arte; por eso, sus obras no se limitaron a lienzos o papel, sino que también se encontraban en muebles, cortinas, mesas o cualquier otro elemento en el que ella consideraba que debía ir uno de sus cuadros.

La santandereana contó, en una entrevista realizada por el programa Los Informantes, que se dirigía al Pasaje Rivas a buscar muebles con una manufactura muy “de acá” y que luego les “incrustaba un cuadro”.
Se podría decir que, por la variabilidad en los soportes y por la narrativa que en algunas obras buscaba plasmar a través de ellos, Beatriz podría ser catalogada en ocasiones como una artista conceptual.

Desde presidentes hasta suicidas fueron los personajes que tuvieron lugar en sus obras; los recortes de periódicos fueron uno de sus insumos para alimentar su pensamiento artístico y, con ello, hacer del arte un instrumento de memoria nacional.
Sin embargo, los aportes de Beatriz González no se limitaron únicamente a su producción artística, pues existe una faceta menos conocida, pero igualmente importante, de la artista.
Su trabajo como historiadora le permitió llevar a cabo investigaciones de suma relevancia para el arte colombiano, entre ellas, estudios sobre Roberto Páramo, José María Espinosa, Andrés de Santa María y Peregrino Rivera Arce, entre muchos otros artistas.
Además, su investigación histórica no se dedicó solo a artistas por separado, pues también realizó libros fundamentales para la historiografía del arte colombiano en general, como Historia de la caricatura en Colombia y Manual de arte en el siglo XIX en Colombia.
Su conocimiento histórico también era evidente en sus creaciones artísticas. En algún momento ejecutó una obra en la que representó al virrey Antonio Caballero y Góngora con la cabeza del líder comunero José Antonio Galán, como un anacronismo intencional de la representación bíblica de Salomé con la cabeza de Juan el Bautista.
La bumanguesa llegó a ser considerada una de las personas con mayor conocimiento del arte colombiano del siglo XIX.

Hizo parte del Comité de Arte del Museo Nacional de Colombia, fue directora de Educación del Museo de Arte Moderno de Bogotá y asesora de las colecciones de arte del Banco de la República.
Beatriz González falleció el pasado 9 de enero, a la edad de 93 años. Alberto Casas, a través de la W Radio, afirmó que este fallecimiento “afecta a la cultura y la historia de Colombia porque se trata de una de las personas más representativas del país, una verdadera joya”.











