Crónicas de concierto
Dua Lipa en Bogotá: la hermosa y talentosa diva fue devota de su gente y dejó bello cover de Shakira en El Campín
La británica no dejó margen para el error, en un regreso marcado por la cercanía con su público y una avalancha de éxitos, bella energía, coreografías, canto y talento a todo nivel.
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Después de media hora de música, justo después de cantar la inyección de alegría y energía que es “Levitating”, Dua Lipa anotó la alta vibración con el público y, por primera vez en la noche, se fundió con él. Con genuina calidez bajó a saludar y escuchar a sus fans, y, entre abrazos y selfies, les dejó memorias para el resto de sus vidas (y todo el estadio se alegró por ellos)... En la pandemia, con su Tiny Desk, esta mujer nos alegró un poco el rato en la oscuridad. Ayer, abrazando a sus fieles, demostró una vez más que esa luz funciona en doble vía: su público es su alimento espiritual.
Pensaría uno que, en la altura de Bogotá, la artista podría tomar aire más seguido, porque el nivel artístico que exigen sus conciertos es notablemente atlético. Pero, entre su juventud y dedicación, no se le ve ni pestañear mientras entrega su voz y sus coreografías. Y es la estrella, claro, pero Dua también se deja elevar de sus geniales coristas y grupo de bailarinas y bailarines. Y celebra a su banda, en la que la guitarra tiene su momento, pero especialmente el bajo y la batería, que tiene tiempo para un solo extenso, resuenan poderosamente.
En el curso de su concierto, la cantante cambia de vestuario y luce simplemente espectacular de plateado, de negro, de rojo, de dorado...

Justo antes de tatuar la noche en la historia, sonó Whitney Houston con “I Wanna Dance with Somebody (Who Loves Me)”. Y eso marcó un tono...
Todo empezó con una ola calmada desde las pantallas, que fue incrementando su intensidad (con inevitables vibras Hokusai). Entonces, por una hora y cincuenta minutos, la británica de origen albano-kosovar, procedió a llenar el Estadio El Campín de onda, canciones, baile, vestuarios y expresión.
Esta vez, Dua Lipa se desplazó a lo largo y alto de una propuesta escenográfica que incluyó pantallas potentes, una doble escalera ondulante en medio del escenario, una pasarela extensa que la llevó al corazón de su público VIP y, además, una plataforma que la acercó a las tribunas más alejadas. En el pasado, Paul Stanley, de Kiss, se acercó ‘a la popular’ con su cable aéreo. Anoche fue superado. Dua Lipa se elevó en frente de la general y se insertó en las almas de todos los presentes.

El concierto, parte del Radical Optimism Tour que viene abrazando como esa ola este continente, marcó su regreso a la capital tras un primer paso, en 2022. Ese primer paso por Bogotá, en el parqueadero de Salitre Mágico, había dejado a VIP feliz pero a General no tanto (por logística, no por la artista). Y en ese sentido, la entrega total de anoche, cercana a todo el público, sirvió como una redención para quienes pudieron volver.
Pero la diva no se limitó a la tarima principal. Dua Lipa navegó la pasarela que la acercó, en principio a su público VIP, pero luego abordó una plataforma en la que se dirigió a la general y a la tribuna más alejada. Aquí, cantando ‘Be the One’. https://t.co/if1kX8qDUN pic.twitter.com/dpz9Foukqh
— Revista Semana (@RevistaSemana) November 29, 2025
Dua habló en español. Prometió aprenderlo, lo hizo y le sonó genial. “Bogotá, ¡wao!, muchas muchas gracias. Me encanta estar aquí, con ustedes esta noche”, expresó. “Estoy muy agradecida por su apoyo. Cada vez que regreso aquí, me siento muy feliz y conmovida con el amor que recibo. Esta es la razón por la que hago lo que hago”.

Y ahí compartió una canción esperada. Le rindió homenaje a Colombia y a Shakira cantando “Antología”, que le sonó bella. Y, claro, mucho del público la acompañó, sumando al aura del momento irrepetible. Porque esta artista se preocupa por cantar una canción conectada con cada país que visita. No es rinse and repeat con ella. Y eso se aplaude.
Dua Lipa demostró que todo lo hace por la gente que la escucha, la baila y fue a verla anoche en su show en el Estadio El Campín. Por dos horas, entre baile, canto, moda, éxitos y un bello cover de ‘Antología’ de Shakira, la diva maravilló. https://t.co/if1kX8q65f pic.twitter.com/Myl43Q30V6
— Revista Semana (@RevistaSemana) November 29, 2025
Luego de una presentación que alternó momentos alegres, expresivos, sentidos y eléctricos (con canciones como “Physical”), se dirigió a esa plataforma que mencionamos. Inmersa en la tribuna general y elevada para aprecio de las tribunas altas, entregó varias canciones como “Love Again” y “Be the One” .

Aquí, durante ‘Love Again’, la plataforma ascendió y Dua Lipa nos recordó la memorable escena de Mickey Mouse en ‘Fantasía’, haciendo magia, alentando a sus fans en distintos lados del estadio con el comando de sus brazos y aliento. https://t.co/if1kX8q65f pic.twitter.com/cDq8NYgwwq
— Revista Semana (@RevistaSemana) November 29, 2025
El final vino con un encore altamente movido. Sonó “New Rules”, y una versión corta de ”Dance the Night” abrió paso al hitazo “Don’t Start Now”, antes de concluir la faena con la esperada “Houdini”. Volaron entonces las últimas explosiones de confeti colorido, dejando sonrisas y espíritus ligeros.
Y sonó de nuevo “I Wanna Dance with Somebody (Who Loves Me)”...
Y sucedió, Dua Lipa se puso el sombrero vueltiao y no quedó ‘duda lipa’ de que pasó por esta tierra dejando un hermoso y estimulante concierto, esta vez en un escenario a su altura. https://t.co/if1kX8qDUN pic.twitter.com/QhBoy7Y7rG
— Revista Semana (@RevistaSemana) November 29, 2025
Pocas estrellas de pop generan una fascinación y admiración tan sana como Dua Lipa, por lo que hace artísticamente pero también por lo que profesa desde la acción. Por algo, una seguidora le regaló en este concierto el libro Puro Pueblo de Jairo Aníbal Niño.

Para dimensionarlo, nos sumamos a lo que expresó en sus redes la periodista cultural y productora creativa en música y arte Andrea Pérez Martínez: “A los amantes de la música de estos tiempos nos correspondió ver una diva trabajada a pulso, culta, estudiosa, hermosa, sexy, con conciencia social, conectada con los tiempos que vivimos, orgullosa de sus raíces, virtuosa y cercana a sus fans".

“Qué nivel de arte en cada detalle de un show tan poderoso y de primera calidad. Grandes músicos, coristas, bailarines, artistas escénicos en cuyas mentes nació una narrativa para esta gira que está arrasando por el mundo y que Páramo Presenta nos trae a nuestra amada y compleja Bogotá“, expresó.
“No es poco que una gran figura de la música mundial ponga la vara tan alta en tantos niveles", añade, “y que comparta con nosotros un crecimiento tan completo evidenciado en tanto poderío en el escenario. Es inspirador que una diva de nuestro tiempo transmita, sin un gran discurso o bandera, un nueva era del pop mundial, una en donde es importante reflexionar, sentar posturas claras, leer, conocer la cultura de cada país, honrar a sus artistas, apreciar a su gente, brindar alegría y profundidad desde tantos frentes".



