La fiscalía británica se resiste a dejar salir sin mayores consecuencias legales a Mo Chara, rapero del trío norirlandés Kneecap. El grupo incomoda profundamente al estamento oficial, navegando una línea entre mensajes fuertes y provocación, haciendo borrosa la frontera entre incitación y revolución. Lo hace entregando música que mueve fibras con potencia.
Esa fiscalía impugnó el miércoles ante el Tribunal Superior de Londres el abandono de las acciones judiciales por “infracción terrorista” contra el rapero del trío norirlandés, por exhibir una bandera de Hezbolá durante un concierto en 2024.

Un centenar de fans del grupo, ondeando banderas irlandesas y palestinas, se reunieron en el exterior del tribunal en apoyo al rapero, que no estuvo presente en la audiencia.
Otro miembro del grupo, conocido por su nombre artístico, DJ Provai, sí estaba, igual que su mánager, Dan Lambert.

Mo Chara fue acusado de “infracción terrorista” en mayo por haber exhibido en el escenario una bandera de Hezbolá, movimiento islamista chií libanés clasificado como terrorista en Rein
o Unido, durante un concierto en noviembre de 2024 en Londres.
Pero el juez Paul Goldspring decidió, el pasado 26 de septiembre, archivar el caso debido a un vicio de procedimiento. El magistrado consideró que no se había respetado el plazo legal de seis meses para presentar cargos, lo que hacía que la acusación fuera “ilegal y nula”.
El Servicio de la Fiscalía de la Corona recurrió esta decisión, considerando que “el juez se equivocó al concluir que el procedimiento iniciado contra el acusado (O’Hanna) no se había iniciado conforme a las formalidades exigidas”, según sus conclusiones escritas presentadas ante el tribunal.
Mo Chara, de 28 años, siempre ha negado su apoyo a este grupo proiraní, asegurando que ignoraba que se tratara de una bandera de Hezbolá.
El acusado denunció su imputación como una decisión “política”, tras las críticas formuladas por el trío contra Israel y el genocidio que libra en la Franja de Gaza.

Los miembros del grupo, provocadores audaces para sus seguidores, extremistas peligrosos para sus detractores, han atraído la atención mediática y política en los últimos meses en Reino Unido al tomar partido por los palestinos.
Kneecap llamó primero la atención rapeando en gaélico irlandés y denunciando la presencia británica en Irlanda del Norte. El trío alcanzó notoriedad en 2024 con su álbum Fine Art.

Sencillos recientes
Tras soltar el genial sencillo “The Recap” con Mozey, Kneecapse propuso crear un éxito rave para festivales, y por eso unieron fuerzas.
Tras unos días en el estudio con uno de los maestros de este género, Paul Hartnoll de Orbital, el trío de Belfast (y Derry) creó un clásico absoluto del género: un sencillo trepidante, con una batería potente y un implacable monstruo de club.
Paul Hartnoll, mitad sonora de estos capos de la electrónica llamados Orbital, explica: “Tras haber trabajado en el tema “Belfast” de Orbital para la fantástica película de Kneecap, me encantó que los chicos me pidieran ayuda para crear un éxito rave para festivales. Les encantó “Sayōnara” y lo hicieron con orgullo con sus letras; todo fue tan fácil y natural, como debe ser una buena colaboración. ¡Espero que tengan la suerte de estar en el campo este verano y escucharlo en su hábitat natural, con fuerza, sonoro y sin complejos!”.

Un documental
Si quiere saber más sobe la banda, su visión y su sonido, en HBO Max se puede ver Kneecap: Música y libertad. La sinopsis de la película dice: “Cuando el destino une al maestro JJ con los autodenominados “basura de poca monta” Naoise y Liam Óg, comienza el ascenso de un grupo de hip hop como ningún otro. Rapeando en idioma gaélico irlandés, KNEECAP se convierte en un símbolo inesperado de un movimiento de derechos civiles que busca salvar su lengua madre. Sin embargo, antes deberán enfrentarse a policías, paramilitares y políticos que intentan silenciar su sonido desafiante, además de superar sus propias tendencias autodestructivas.

En esta subversiva biopic con sello punk, el director Rich Peppiatt mezcla sexo, drogas y hip hop, y tiene a los propios integrantes de la banda interpretándose a sí mismos. Es una historia real pero también es un grito “glocal” (global y local) en defensa de las culturas nativas. En su elenco suma a: Naoise Ó Cairealláin “Móglaí Bap”, Liam Óg Ó Hannaidh “Mo Chara”, JJ Ó Dochartaigh “DJ Provaí”, Josie Walker, Fionnuala Flaherty, Jessica Reynolds, Adam Best, Simone Kirby y, sí, a Michael Fassbender.
*Con información de AFP.










