Los conciertos se ratifican como un rubro cultural y económico notable que hace felices a millones de colombianos y miles de turistas (solo Páramo Presenta, la promotora líder del país, vendió 1,6 millones de boletas en 2025, y Breakfast Live alcanzó las 500.000, creciendo 40 por ciento desde 2024).

Pero hay que pedirle al destino que la geopolítica no se cruce en el camino, porque, si lo hace, dejar de ver artistas en vivo sería la menos grave de las consecuencias. Mientras la zozobra actual da paso a la certeza, SEMANA proyecta el curso planteado hasta ahora, en una democracia y polo de recitales imperdibles.
Lo que fue 2025: tremendo
Antes de abordar los colores del futuro, navegamos un 2025 que vio a la magna Shakira regresar a su país y triunfar en varias ciudades, superando incluso una cancelación desafortunada. Así, también brillaron divas generacionales como Kylie Minogue, Dua Lipa y, así no sean pop, Alanis Morissette y Olivia Rodrigo.

El año pasado abrió el Vive Claro, un escenario con polémicas que dejó grandes conciertos y una infraestructura y logística que se hace más robusta en cada show. Los usuarios confían progresivamente en el nuevo espacio a pesar de sus conflictos de ubicación, pues ya les produjo memorias inolvidables con Green Day, Guns N’ Roses, Linkin Park y más. Llegó también Ticketmaster, empresa que en Estados Unidos capotea procesos por abusar de su monopolio, pero aquí aún está empeñada en mostrar su mejor cara. Ojalá se extienda mucho ese matrimonio feliz.


Del otro lado del gozo, los seguidores de Kendrick Lamar sufrieron una dura cancelación a minutos del concierto (al menos recibieron una compensación). Peor aún, los seguidores pacíficos de Damas Gratis se vieron atrapados por una batalla campal que canceló el evento, que los vio perder la plata (no les devolvieron nada), el tiempo, la paz y, en un caso, la vida (en un tema de seguridad liviana y vandalismo que no se puede volver a repetir). Los seguidores de Rod Stewart y Billy Idol se emocionaron con anuncios, pero no vieron a sus ídolos, cuyas presentaciones se cancelaron (muchos alegaron precios demasiado elevados).

El reguetón, fuerza descomunal, dejó shows enormes de estadio, como la extravaganza cargada de invitados que armó J Balvin en Medellín y en Bogotá, así como hitos de arenas, como las ocho fechas de Beéle en el Movistar y el concierto de Blessd en Vive Claro.

El rock, que se resiste a todo, dejó primeras veces impensables, como ver al supergrupo Beat en el Royal, a Tool en el Estéreo Pícnic y a bandas como la escocesa Primal Scream en el Chamorro. El género sumó cuantiosos regresos de poder, como los de Mayhem, The Offspring, Opeth, Judas Priest, Bloc Party y Limp Bizkit, entre otros.

Visitaron el país cantantes como Bunbury y Draco, con el don de mover fibras, así como la versión de Serú Girán de Lebón y Pedro Aznar (en una edición del Festival Cordillera en la que también arrasó Illya Kuryaki and the Valderramas).
Poeta musical, Silvio Rodríguez visitó Cali y Medellín, donde la logística de querer sumar más públicos fue un reto, pero la música salvó las experiencias. El reggae eterno de Bob Marley, vivo por The Wailers, iluminó la versión fundacional del festival Soulstice en Buritaca y el Jorge Eliécer de Bogotá.
Y, claro, en el concierto más potente y retador del año, Massive Attack les recordó a los presentes que un concierto no se limita a gozo, que el arte y la música en vivo son también estadios de duro cuestionamiento.
Lo que será 2026: si lo dejan
El 2026 no baja el ritmo. Enero arranca con toques distorsionados y maravillosos de Avenged Sevenfold (canceló en 2025 y cumple el 20 su regreso junto con Mr. Bungle). My Chemical Romance y The Hives tocaban el 22 (*el show ha sido aplazado para el 10 de febrero, en el primer agite sísmico del año).
En Medellín, Bad Bunny impactará la economía con sus tres conciertos sold out en el Atanasio, mientras que, en Ace of Spades, el 27 se presentará Death to All, un homenaje al genio Chuck Schuldiner con músicos que lo acompañaron (entre ellos el reloj atómico Gene Hoglan y Steve DiGiorgio).

Además, desde el 29, el Festival Centro, en el centro de Bogotá, despliega lo mejor de la escena independiente local. Los sonidos atmosféricos y sanadores de Hermanos Gutiérrez cierran el mes en Bogotá (30) y Medellín (31).

Febrero viene con una oferta increíble de voces y nuevos formatos, pero antes, el 2, ofrecerá un gran concierto de Weather Systems (liderada por Daniel Cavanagh, que toca material propio y de la mítica Anathema); será en Ace of Spades, donde el 8 también se presenta la aplanadora floridense Obituary.
Entonces, se abre paso una avasalladora avalancha de balada, pop y canción. El 7, Esteman y Daniela Spalla y sus seguidores desempolvarán el Palacio de los Deportes. Alejandro Sanz se tomará el Movistar Arena el 14 y Doja Cat hará lo mismo el 15. Devendra Banhart hechizará el Teatro Colón el 17, y el 18, la inigualable Kali Uchis regresa al país de sus raíces, al Movistar.

La noche del 22 es una de dos ofertas geniales: en el Movistar Arena, Juliana tocará con la Orquesta de Lucho Bermúdez, y en el Jorge Eliécer Gaitán, la francesa Zaz volverá a compartir su sonido. Por último, entre el 25 y el 27, en Cali, Bogotá y Medellín, Cuarteto de Nos volverá a encender el fuego que los une a su fervorosa y sensible fanaticada.
En paralelo a esta notable ola, en el parque Simón Bolívar, el Festival Ondas apuesta en su primera edición por dos conciertos enteros en cada una de sus fechas (13, 14, 15, 19, 20, 21): ofrecerá sonidos urbanos de Ivy Queen y Villano Antillano, el pop rock de The Cardigans, la salsa de Jerry Rivera, la magia de la película Encanto y mucho más.

Marzo abre con la visita del combo electrónico Rüfüs du Sol, que pasa el 4 por Medellín y el 6 por el MedPlus de Bogotá. El 9 toca la banda progresiva Vola, y el 11, en el Movistar, regresa Miguel Bosé. Tres noches después, Pablo Alborán sigue la onda española en ese mismo espacio. El 16, la gran banda sueca Katatonia llena de doom el Capital Live Music, y en Ace of Spades, el 17, Moonspell lanzará su frecuencia.

Entonces, se desata otra tormenta. El 19, en el Royal Center, Marina protagoniza el pre-Pícnic (después de maravillar en 2022), y el viernes 20 conjura una noche única. En el Movistar Arena toca Bryan Adams, leyenda canadiense. Al tiempo, en el Simón Bolívar, se desata la celebración de 15 años del Festival Estéreo Pícnic, que regresa a tres días, hasta el 22. El FEP entremezcla el pop de Sabrina Carpenter, el rock de Deftones, Tom Morello y The Killers, con electrónicas fascinantes y rap de avanzada, con Tyler, The Creator. Pero la ciudad no para. El 23, el grupo de geniales marionetas 31 Minutos dejará algo inolvidable en el Movistar Arena; y el 25 toca Symphony X.

El cuarto mes, abril, ofrece una nueva confirmación del rapero Crudo Means Raw, el 10, en el Movistar Arena, donde el 11 tocan los uruguayos de No Te Va Gustar (que la noche previa pasan por Medellín). El Grupo Frontera toca el 16 en Bogotá, el 17 en Cali y el 19 en Medellín, mientras que en Bogotá, después de años, se dará el retorno de los virtuosos emocionales del progresivo Dream Theater, de nuevo con su baterista Mike Portnoy.

El martes 21 está marcado por tres voces femeninas: Valeria Castro toca en el Teatro Libre, Laura Pausini en el Movistar y Tatiana Shmaylyuk y la banda Jinjer agitarán el Astor Plaza. Todo esto antes de la gran despedida de Megadeth de Colombia, en el Movistar, el 26 (sold out) y el 27, en la que Dave Mustaine ha llamado su última gira.

Mayo no baja la guardia. Arranca con la descarga incomparable de Korn el 2, en el MedPlus de Bogotá, suma el 5 al fenómeno de masas y pasiones que es Los Ángeles Azules, en el Movistar, y luego despliega en el Movistar a dos divas en etapas increíbles: Mon Laferte, el 7, y Natalia LaFourcade, el 15.


Los ojos y oídos vuelven entonces al Vive Claro, donde Ed Sheeran se presenta el 16; luego se preparan para el baile del Baum Fest, que adelantó su fiesta a las noches del 22 y el 23. Y para dar fin al quinto mes, Charly Alberti y Zeta Bosio traen su espectáculo de Soda Stereo Ecos al Movistar (tres fechas; quedan entradas para el 30).


En este punto agrupamos los bombazos anunciados para el segundo semestre. Rosalía, en su plena vigencia, trae su Lux al Movistar el 18 de julio; Ricardo Arjona encenderá pasiones en agosto, en ese mismo escenario. En septiembre, Caifanes conectará con Cali, Manizales y Medellín. El 11 de octubre en el Vive Claro regresa la inmortal Iron Maiden con la gira que celebra sus 50 años de existencia.

Y, por el momento, esperando que vengan más anuncios y la normalidad en la región, la nota electrónica de Martin Garrix en diciembre sirve de elevada clausura.










