Tomás Ángel, literalmente y como dice su apellido, parece llevar a cuestas el peso de unas alas. Esas con las que voló su papá Juan Pablo en el fútbol colombiano, internacional y en la Selección, que con goles llegó a la cúspide de su carrera.
Sin embargo, a sus 18 años está demostrando que no vive de “ser el hijo de”, lo ha logrado con buen fútbol. Acaba de llegar junto a sus compañeros de la Selección Colombia sub-19 con el trofeo de campeón de la Copa Raúl Coloma Rivas que se disputó en el Estadio Municipal Nicolás Chahuán en la Calera, Chile, y además fue el goleador del torneo con 4 tantos.
“Mi papá es una historia distinta, hizo lo de él y muy bien. Es un ejemplo a seguir, aprendo muchas cosas de él pero es mi carrera y lo seguiré construyendo con resiliencia y cumplir las metas y ser mejor que él”, dijo Tomás, agregando que Juan Pablo tuvo influencia en su camino pero no le abonó el terreno. “Ver a mi papá muy chiquito le coges gusto al deporte y tenía claro que quería ser futbolista y él me guio para eso”.
Con ese título colectivo y personal, los dirigidos por Héctor Cárdenas finalizaron el microciclo de trabajo en el que disputó tres partidos amistosos internaciones, enfrentando a Uruguay, Paraguay y Chile.
“Creo que me deja muy contento, es un momento que anhele, me propuse y lo soñé. Vengo trabajando hace tres meses. Cada vez me sentí mejor y en el torneo en Chile reflejé disciplina, entrega, ambición, ganas de seguir adelante. El trofeo en sí lo dice todo. Ser el mejor jugador del torneo con mis compañeros y su gran trabajo”, reconoció Tomás.
Pero su techo no está en salir figura de la Selección sub-19 o marcarle con la camiseta de la Selección a naciones como Estados Unidos, Paraguay o Uruguay. En 2022 quiere ganarse el botín de oro con Atlético Nacional y conseguir la esquiva estrella 17. “Es el único trofeo nacional que he ganado en el último año. La verdad muy emocionado por tener un premio de estos a nivel selección que lo hace más grande todavía”, confesó.

Para Tomás no todo ha sido celebración, en el club en el que milita no ha logrado consolidarse. “Ha sido un año con muchos contrastes, muchos aprendizajes y lecciones. He madurado y cerrar de esta manera me deja motivado para el 2022. La perseverancia en momentos adversos se reflejan en la Selección donde si pude jugar”, dijo.
Alejandro Restrepo, con procesos en equipos juveniles de Antioquia y la selección de ese departamento, tomó las riendas del dos veces campeón de la libertadores y aunque en el todos contra todos se vio indestronable, en los cuadrangulares no lució sólido y quedó eliminado a falta de dos fechas del cierre de las semifinales. Pese a que conoce muy bien a Tomás, pocos minutos le dio.
“Las decisiones que han tomado el profe son correctas, se las respeto y lo conozco bien, Venimos desde estudiantil a la par y el toma las decisiones para mi mejora y sé que me va a dar la oportunidad en mi posición natural y no la voy a desperdiciar para ratificarme”, contestó tranquilo Tomás y agregó sus metas para 2022. “No sólo en Nacional sino también en la selección quiero seguir pisando fuerte y ganar todo lo que se pueda ganar. Jugar, llegar los fines de semana y aportar para darle la alegría a la hinchada que se manifiesta en las redes”, confesó.
Lucirse con la Selección Colombia sub-19 lo valorizó y lo puso en la lupa de los equipos en la A en Colombia para contar con su potencia goleadora. Envigado, ha sido uno de los supuestos interesados. “Me han dicho mis amigos del interés de Envigado pero no es mi prioridad y no le pongo mi cabeza a eso, solo pienso en el 2022 y quedarme en Nacional. Jugar y tener una carrera sólida en el verde paisa”, finalizó en SEMANA.
