crisis económica

Es más “rentable” no abrir para la industria del entretenimiento

Pese a la reapertura el panorama para los bares, restaurantes, teatros y otros establecimientos comerciales aún es incierto. Abrir con un aforo del 35 porciento o 50% no alcanza ni para cubrir los costos. Estos son los sectores más golpeados por la pandemia.


El 2019 fue un año con una muy buena dinámica económica y cerró con un crecimiento superior al 3 por ciento. Los primeros 2 meses del 2020 mostraban una economía boyante y todos los analistas preveían un gran año para el país.

Sin embargo, la aparición del nuevo coronavirus le dio un giro al panorama y a mediados de marzo el país tuvo que tomar la decisión de cerrar la mayoría de las actividades económicas y confinar a la población con el objetivo de bajar la velocidad en los contagios.

En un principio se pensó que la decisión no tomaría más de unas cuantas semanas. Pero fueron pasando los meses y la incertidumbre para los empresarios empezó a ser mayor. Hoy, más de cinco meses después, el país está en medio de una de las peores crisis económicas de su historia.

La inactividad económica ha pasado factura. Y aunque según cifras del Gobierno la economía ya está operando a más de un 90 por ciento hay varios sectores que siguen amenazados y que aún no ven la luz al final del túnel pese a la reactivación que ha sido anunciada con bombos y platillos.

Un informe publicado por la Cepal reveló que la suspensión parcial de las actividades productivas dejó en el peor de los mundos especialmente a aquellas empresas relacionadas con los servicios de turismo, comercio, restaurantes, transporte, retail y actividades artísticas, de entretenimiento, recreación y servicios.

Según el Dane en el segundo trimestre del año 2020 la economía colombiana se contrajo 15,7 por ciento. Las actividades que se llevaron la peor parte fueron precisamente las relacionadas con entretenimiento que cayeron 37,1 por ciento y las de comercio al por mayor y al por menor que decrecieron 34,3 por ciento.

Aunque muchos analistas económicos esperaban que una vez se le diera luz verde a los protocolos de bioseguridad para reactivar diferentes sectores de la economía, esta tendría un rebote en ‘v’ en la práctica no ha sido así.

Quizá, los que seguirán sufriendo los embates de la crisis serán aquellos sectores que por su actividad generan aglomeraciones como, por ejemplo, los bares. A pesar de que en algunas ciudades como en Cali se vienen desarrollando diferentes pilotos al aire libre, la incertidumbre es total y en la mayoría del país la fiesta sigue apagada.

Además, varios gremios de sectores asociados al entretenimiento alegan que los protocolos emitidos por el Ministerio de Salud no se adecúan a los diferentes modelos de negocio. En el de los cines, por ejemplo, el Ministerio les solicita que abran las ventanas de los teatros, cuando no cuentan con estas.

Otro factor que los tiene en jaque es el de los aforos pues, varios empresarios han manifestado que el bajo volumen de gente no da para cubrir los costos fijos, ni la nómina, ni las inversiones en infraestructura necesarias para dar cumplimiento a dichos protocolos.

Muchos empresarios temen por el futuro, pues aunque al parecer lo más difícil de la pandemia ya pasó y la reactivación es un hecho, no la tendrán fácil y en muchos casos es más rentable permanecer cerrados que abrir bajo las condiciones actuales. A esto se le suma que en varias ciudades aún persisten restricciones que limitan el libre desarrollo de las actividades económicas.

El grueso de las quiebras aún puede estar por venir, las medidas del gobierno en materia de subsidio a las nóminas y beneficios tributarios parecen no ser suficientes y lo más preocupante de todo es que según la Cepal “más de un tercio del empleo formal y un cuarto del PIB” se generan en los sectores más golpeados por la crisis.