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Reforma tributaria y otras fuentes que plantean los candidatos para financiar sus planes de gobierno

Los aspirantes a la presidencia han hablado mucho del qué, pero poco habían destapado el cómo. Aquí están las fuentes de financiamiento de sus propuestas. Aparte de los recursos existentes en los presupuestos, Petro necesitaría 50 billones, Gutiérrez, 36 billones y Fajardo, 33 billones. Todos harían reformas tributarias.


Las promesas de campaña de los candidatos a la presidencia no pueden ser palabras al viento. Requieren respaldo de una financiación convincente, pues lo que ahora es propuesta mañana debe ser una obra de infraestructura o una política que genere bienestar al ciudadano. Quedan solo dos semanas para que los colombianos decidan en las urnas el plan de gobierno que más les convence, y la lluvia de ideas ha sido torrencial.

Solo que llevarlas a la práctica demandará muchos recursos, por lo que ahora, en la batalla final, los colombianos –ya ilustrados con el qué– quieren conocer el cómo, es decir, de cuánta plata dispondrán y de dónde la sacarán.

El entorno económico para este año todavía es prometedor. Las apuestas por el crecimiento en 2022 están por encima del 5 por ciento. El tamaño estimado de la producción sobrepasaría los 1.300 billones de pesos, pero la deuda pública total alcanza los 727 billones y los ingresos tributarios anuales, que son los que más aportan para financiar el Estado, se proyectan en 183 billones.

Si bien hay expectativa con los recursos que se recibirán en 2023 por una mayor renta petrolera debido al precio del crudo por arriba de los 100 dólares, el presupuesto general podría sumar un monto inferior al de este año, pues ya no entran las asignaciones extraordinarias que demandó el sector salud para atender la pandemia. Cotejar las propuestas con la disponibilidad de recursos existentes o los que se gestionen será todo un desafío para el nuevo Gobierno, pues, por el momento, los candidatos hablan de profundas modificaciones.

Sergio Fajardo quiere aumentar el pie de fuerza y crear los ministerios de la Seguridad y de la Mujer. Además, propone mejorar el 30 por ciento de las vías terciarias e impulsar la creación de 10.000 nuevas empresas. Elevaría el gasto en ciencia a 1 por ciento del PIB y propiciaría 1,2 millones de soluciones de vivienda, entre otras.

Federico Gutiérrez habla de aumentar la financiación agropecuaria, dar gratuidad en la educación superior a jóvenes de estrato 1, 2 y 3. También triplicaría la asignación a vías terciarias, de 1 a 3 billones de pesos anuales, e invertiría 9 billones en proyectos viales 5G, además de aumentar en 23 por ciento los recursos anuales en vivienda.

Gustavo Petro plantea un aumento histórico para el sistema educativo y condonación de deudas en el Icetex. Menciona la creación del sistema nacional del cuidado y el otorgamiento de bonos alimentarios. Además, haría una transición de la movilidad terrestre hacia modelos férreos y fluviales, crearía el Ministerio de la Igualdad y un instituto nacional de energías limpias. Propone también un sistema de salud único, público, universal y preventivo. Todo eso cuesta.

   Aunque Gustavo Petro no ha rechazado el respaldo político de Comunes, una adhesión oficial con bombos, platillos y fotografías tal vez no existirá.
Gustavo Petro, candidato a la presidencia. - Foto: alexandra ruiz poveda-semana

Gustavo Petro

Por el lado de Gustavo Petro, que sigue punteando en las encuestas, Ricardo Roa, gerente de la campaña, sostuvo que “Colombia está en mora de lograr un pacto fiscal que ponga sus finanzas públicas sobre una base sólida, permitiéndole atender las necesidades de inversión pública y redistribución que hasta el momento solo se pueden cubrir con permanentes sobresaltos macroeconómicos”. Por ello, habló de “liderar ese proceso con una propuesta que combina eficiencia, equidad y transparencia”.

Para conseguir los recursos que permitan financiar el plan de gobierno, harán “una reforma fiscal estructural que sea resultado del acuerdo entre diversas fuerzas políticas”, señaló Roa. No obstante, expresó, “es factible elevar el recaudo fiscal en un 5 por ciento del producto interno bruto (unos 50 billones de pesos)”.

Llegar a esa cifra, “nos colocaría al nivel de países de la región de similar grado de desarrollo (y aún por debajo del promedio de la Ocde). Eso indica que el obstáculo para lograr dicha meta no es la economía colombiana, sino la voluntad política”, sostuvo el gerente de la campaña de Petro. Repensar las exenciones tributarias sería uno de los caminos para subir el ingreso público, pues esas medidas adoptadas en Colombia para incentivar a algunos sectores “solo han contribuido a complicar innecesariamente el sistema tributario colombiano, a la par que debilitan su capacidad de recaudo”, argumentó el vocero.

En las mesas de trabajo para armar el rompecabezas de la economía en un eventual Gobierno de Petro se habla de que “es necesario clarificar la delimitación entre empresas y personas naturales. Los activos de una empresa que estén vinculados al cumplimiento de su objetivo social deben ser gravados a las tasas corporativas. Los demás activos, aquellos que simplemente están para ofrecer servicios a personas naturales sin ninguna conexión con la actividad principal de la empresa, deben ser desvinculados de la misma, y los flujos de ingreso que generen deben ser gravados como rentas de personas naturales. Así se corregirá una anomalía de vieja data que ha sido una cuantiosa fuente de elusión fiscal”, manifestó Roa.

Entre las herramientas que considerarían como parte de una reforma tributaria estructural, estarían la unificación de las cédulas tributarias para gravar rentas de capital a la misma tasa de las rentas laborales.Según Roa, también le apostarían a la transformación del porcentaje de rentas exentas en una cantidad fija (ajustable en términos de poder adquisitivo).

Se irían, además, por mecanismos de impuestos mínimos alternativos, tanto para personas naturales como para empresas, que, “en caso de que se reintroduzcan algunas exenciones, aseguren un mínimo de tributación, y el incremento a los impuestos al patrimonio, bien sea al valor en libros o al valor de mercado (similar al impuesto a las ganancias ocasionales)”, puntualizó.

Sergio Fajardo ganador de la Consulta de la Coalición Centro Esperanza
Sergio Fajardo, candidato a la presidencia de la República. - Foto: GUILLERMO TORRES REINA

Sergio fajardo

La vocería de la aspiración presidencial de Sergio Fajardo la tomó José Antonio Ocampo, quien forma parte de las filas económicas del candidato. Fajardo buscará recaudar cerca de 33 billones de pesos adicionales con una reforma tributaria a partir de un impuesto al patrimonio desde el 1 por ciento para fortunas superiores a 5.000 millones de pesos. También ha hablado de impuesto a los dividendos, de entre 10 y 15 por ciento, y de subir el impuesto de renta a personas naturales con altos ingresos, mientras que se disminuye el gravamen a las personas jurídicas, pero con eliminación de exenciones injustificadas.

Según Ocampo, lograr el monto adicional previsto requiere de una reforma estructural. “Implicaría llevar la tasa efectiva de tributación al promedio de América Latina, porque, en contra de lo que se dice, Colombia tiene impuestos efectivos más bajos”.

El economista mencionó que “no proponemos recorte de gasto social y sí un aumento en el gasto en temas claves, como la ciencia”.Ocampo agregó que Fajardo buscaría bajar el impuesto a las empresas, aunque puso de presente que, en un contexto democrático, se daría la debida discusión y negociación en el Congreso de la República.Otra fuente de financiación, según esta candidatura, tendrá que provenir de recursos externos. “Aunque el déficit fiscal no se va a acabar, hay que continuar reduciéndolo, al igual que la relación deuda pública-PIB. El financiamiento también incluiría bonos internacionales y créditos de la banca multilateral”, dijo.

Sobre la enajenación de bienes del Estado que no son estratégicos y que, por el contrario, generan más costos que réditos, Ocampo señaló que, si bien aún no han discutido este componente, lo cierto es que “al Estado colombiano ya casi no le quedan activos. No hay mucho que vender”.

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Federico Gutierrez, candidato presidencial. - Foto: Esteban Vega

Federico Gutiérrez

Por el lado de Federico Gutiérrez, Manuel Castro, coordinador del equipo programático de esta candidatura, en el cual participan más de 50 expertos económicos, sostuvo que las 260 propuestas, en las que hay 100 metas por cumplir, necesitarían un costeo adicional de 144 billones de pesos en el cuatrienio, a razón de 36 billones por año.

El fondeo se basa en el principio de ‘todos ponen’, por lo que las fuentes de financiamiento se complementarán entre recursos del presupuesto general, participación de los territorios con plata de regalías y del Sistema General de Participaciones, y el sector privado, a través de la cofinanciación de proyectos APP (alianzas público-privadas). Por cuenta de las regalías, con los recursos nuevos que vienen para el bienio más los saldos anteriores que no se han ejecutado, sumarían 20 billones.

En el presupuesto general, para inversión estiman adicionar 90 billones en el cuatrienio, lo que representaría 22 billones anuales, y el sector privado aportaría entre 25 y 30 billones de pesos.

Otra fuente de recursos debe surgir del crecimiento económico, con el cual tienen la meta de lograr 5 por ciento anual.

“Por más crecimiento se tendrían 5 billones por anualidad”, sostuvo Castro.

En cuanto a los ingresos tributarios, la propuesta apunta a lo que llaman “una gestión fiscal inteligente, compuesta por reducción de gastos de funcionamiento, pues hay espacio para reducir el tamaño de la burocracia en algunas áreas estatales. Se ampliaría la facturación electrónica y completarían la modernización de la Dian. Por esa vía se puede lograr 1,4 por ciento del PIB, pero no con más impuestos, sino con mayor crecimiento económico”.