Después de expresar lo que llamó “los dolorosos” del sector vivienda, manifestando con las cifras que durante el cuatrienio pasado se buscó “asfixiar el sector”, el ministro de la cartera, Jaime Andrés Beltrán habló de la hoja de ruta que trazará para los próximos años.
La vigencia que casi termina está cantada y lo más complejo es que “no hay plata”, dijo el funcionario, refiriéndose a la reducción ha venido teniendo el sector de la construcción que, a juicio de Beltrán, “la desaceleración ha sido impresionante”.
El terremoto, una tragedia, puso a movilizar recursos y ya se surtió una primera etapa, la de la atención prioritaria, que se hizo de la mano de la solidaridad de los donantes.
Ahora hay que pasar a una segunda etapa, y los cálculos hechos hasta ahora indican que la reconstrucción vale 54 billones, 19 de los cuales, son en vivienda. “Es una cifra alarmante”, manifestó Beltrán, y agregó que aunque no se tengan recursos, no quiere decir que no habrá acciones.
Su intervención se dio en la clausura del Congreso de Camacol que concluyó en Cartagena, luego de tres días de debates sobre la vivienda y la construcción.
En ese escenario, el ministro dijo que llegaba a cambiar el mensaje que habitualmente entrega un ministro y es una cifra sobre cuántos recursos pondrá el Estado para subsidios de vivienda. Ahora venía a preguntar “Qué puede hacer el gremio por el país”.

El funcionario planteó la hoja de ruta desde lo público, que incluye: habilitar suelo para la construcción, acompañar a los municipios en la reformulación de sus planes de ordenamiento territorial (POT) y poner en marcha cinco programas orientados a dinamizar la economía, señaló.
En todo momento, Beltrán insistió en “confiar” y generar confianza, lo que, sin embargo, no se logra solo con bajar las tasas de interés para adquirir vivienda, sino en el trabajo conjunto, al cual convocó con una alegoría: una pirinola, con la que todos ponen.
El primer aporte del Gobierno, en materia de recursos públicos, por $1,7 billones, a través de Fonvivienda y el Fondo Milagro, van de manera exclusiva a la reconstrucción de vivienda.
Dichos recursos estarán disponibles desde noviembre, para desarrollar la segunda fase del plan, que contempla vivienda nueva urbana y rural, así como mejoramientos habitacionales.
