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Cuatro nuevos desafíos que deben tener en cuenta los líderes empresariales

La pandemia generó cambios en la estructura de las compañías y transformó los entornos de trabajo.


En marzo de este año se cumplieron dos años desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró la emergencia sanitaria por la pandemia de la covid-19. A partir de ese momento el orden mundial cambió y en los entornos empresariales los líderes han tenido que adaptarse en tiempo récord ante un nuevo contexto social, económico y legal para afrontar las nuevas motivaciones del talento humano.

Beto Bravo, CEO y fundador de Rise Latam, agencia de desarrollo y coaching ejecutivo, dijo que después de la pandemia los líderes están llamados a conectar de una forma más cercana con sus equipos y aseguró que cuando hay un liderazgo sano, moderno, congruente, inspirador, humano y consciente, se nota.

Este liderazgo llega a toda la organización y se ve en los equipos, se siente en la cultura, en los códigos de comportamiento, relacionamiento y en la energía.

El liderazgo empresarial actual debe ser mucho más consciente y empático. En palabras de Beto Bravo, existen cuatro grandes desafíos para los líderes actuales y son los siguientes:

Los líderes de hoy están llamados a conectar con sus equipos

La base para conectar con los equipos está en la confianza: confianza en el colaborador, confianza en sus capacidades y confianza en el resultado. Saber que “el audio va al mismo ritmo que el video” abre un espacio de confianza desde la coherencia y la congruencia.

Por esa razón, las personas buscan el equilibrio entre los resultados, las relaciones y los recursos. También, un lugar donde su líder entienda que ya no se trata solamente de “hacer dinero” o hacer una compañía financieramente exitosa, sino de incorporar modelos flexibles de trabajo donde los empleados se sientan apoyados, conectados y valorados.

La comunicación debe ser clara, abierta, permanente y contundente

Es clave comunicarse siempre con veracidad, en el momento oportuno y de la manera más amable, para luego conectar, integrar y equilibrar el propósito que tiene un dueño de empresa, una junta directiva, un CEO, un equipo de trabajo y una sociedad.

Desde el 2020 el mundo juega con otras reglas, con otras motivaciones y los líderes deben tener esto muy presente para acompañar equipos, comunicarse de manera acertada, hacerlos crecer y que aporten a las empresas para las que trabajan. Nada volvió a ser como antes.

Creativa
Nada volvió a ser como antes en los modelos de trabajo. - Foto: Getty Images/iStockphoto

Capacidad de motivar, inspirar e involucrar a cada miembro

Lograr que cada miembro se conecte con el equipo y la organización, también exige del líder autenticidad y espontaneidad. Ser líder es mostrarse abiertamente humano, no es un rol, no es un cargo, no es una posición, es un matiz de una persona.

El buen liderazgo se permite ser un libro abierto, mostrarse vulnerable, auténtico, humano, humilde. Esto abrirá el camino para motivar e inspirar.

Resignificar la gestión del tiempo

Un estudio de la Universidad de Stanford reveló que solo en Estados Unidos, dos tercios del PIB de Estados Unidos generado, sólo en mayo del 2020, fue por personas trabajando desde sus hogares. No obstante, en América Latina toma cada vez más fuerza la tendencia del trabajo remoto en armonía con la productividad.

Es así como la fuerza laboral de hoy se siente cada vez menos atraída por un trabajo donde se mida la gestión por la cantidad de tiempo conectado, horas presentes y cantidad de reuniones atendidas. Ahora los talentos prefieren trabajar donde se entienda que la gestión del tiempo también es flexible, esto permitirá mantener la motivación en lograr más y mejores resultados.

Por último, Bravo asegura que “todos somos líderes por naturaleza, está en nuestro ADN, porque para ser líder sólo se necesita el deseo de: conectar con otro, dejar un legado, vivir con plenitud el hoy, y todos tenemos en el fondo de nuestro ser estos tres grandes deseos”.