Tras la aprobación en primer debate del proyecto de presupuesto para 2027, aforado en 635 billones de pesos, el mercado cambiario inició la jornada este jueves 24 de septiembre con una tendencia alcista.
Las negociaciones iniciaron en un nivel de 3.280 pesos y se movieron en los primeros minutos entre un mínimo de 3.276 y un máximo de 3.282. El promedio se ubica en 3.280, lo que implica un alza de 15 pesos frente a la TRM vigente, que es de 3.264,39.

El movimiento de la divisa inicia este jueves tras un miércoles de alta volatilidad. La moneda estadounidense registró fuertes ganancias respecto a sus pares del Grupo de los Siete (G7), lo que se mide con el índice DXY, el cual aumentó un 0,5 % y alcanzó los 101 puntos.
Cuando sube el DXY, se presiona al peso colombiano hacia la depreciación, porque los inversionistas tienden a demandar más dólares y los activos emergentes pierden parte de su atractivo relativo.
Según los expertos del Banco de Bogotá, el dólar se ha fortalecido internacionalmente por la expectativa de aumento en la tasa de interés de la Reserva Federal, en particular para octubre, donde ahora se espera un aumento de 25 puntos básicos con una probabilidad cercana a un 70 %.
“Lo anterior fue respaldado por las encuestas de expectativas PMI de Estados Unidos, que para el mes de septiembre registraron mejoras tanto en manufactura como en servicios, siendo más notoria la mejora de la primera. En efecto, el indicador compuesto fue 58,4, cuando el consenso esperaba 55,3″, indican en la entidad financiera.

Del lado del petróleo, que también es determinante en la tasa de cambio, teniendo en cuenta que Colombia es un país exportador, el miércoles 23 de septiembre tuvo un fuerte repunte, con el Brent subiendo un 4,3 % para cerrar en 103 dólares por barril. Esto ante la creciente especulación de que la Casa Blanca está considerando una prohibición de las exportaciones de diésel.
Pese al alto precio del petróleo, la tasa de cambio peso-dólar cerró el 23 de septiembre con un aumento diario de un 2,3 %, en 3.276 pesos, ubicando a la moneda colombiana como la que más perdió valor en la región, mientras que sus pares latinoamericanas cerraron con una devaluación general de un 0,9 %.

“La presión sobre la tasa de cambio fue tal, que durante la sesión alcanzó un máximo de 3.317 pesos, en una sesión de devaluación casi ininterrumpida y que solo se revirtió parcialmente hacia finales de la negociación”, precisaron en el Banco de Bogotá.
