En medio de un marcado proceso de volatilidad, el dólar abrió este miércoles al alza, ubicándose en $ 3.106,76 pesos, frente a una tasa representativa del mercado de $ 3.081,67 pesos.
La semana pasada, el precio del dólar parecía no tener piso y bordeó los $ 3.000 pesos. Esta semana inició un proceso de repunte. El precio cerró la jornada del martes $ 33,30 pesos por encima del cierre previo. Durante la sesión, el peso experimentó un comportamiento alcista; el máximo fue de $ 3.098,75 y cerró en $ 3.090,30, señaló un informe de Bancolombia.

Según el Diario Financiero de Chile, los analistas están a la expectativa por tres eventos clave en el mercado: los datos de inflación de julio en Estados Unidos, los resultados de la gigante tecnológica Nvidia y el inicio de la conferencia anual de Jackson Hole, donde el viernes hablará el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh.
Al inicio del miércoles, el precio del petróleo se movía: el Brent caía cerca de 2,5 %, hasta $ 86,38 dólares por barril, mientras el WTI retrocedía 2,6 %, hasta $ 80,20 dólares.
Esta dinámica, explica el Diario Financiero, se producía después de señales diplomáticas entre Irán y Omán para avanzar en la reapertura del estrecho de Ormuz. La baja del crudo reducía parte de la presión sobre inflación, consumo y bonos, aunque el mercado sigue atento a la evolución de las sanciones de Estados Unidos contra Teherán.

De acuerdo con Bancolombia, en el ámbito internacional, el índice DXY (que mide el valor del dólar estadounidense frente a una canasta de monedas) retrocedió 0,1 % el martes hasta 98,91 puntos. El movimiento respondió a la evaluación del impacto de las sanciones de Washington contra Irán por parte de los inversionistas, la disminución de las expectativas de nuevos incrementos en las tasas de interés por parte de la Fed y las preocupaciones del mercado frente al aumento de las recompras de bonos del Tesoro.
El martes, en el ámbito local, el monto negociado alcanzó $ 1.744,41 millones de dólares, por encima del promedio del último año. “Además, se destaca la menor disponibilidad de dólares en el sistema y las ventas de TES por parte de inversionistas offshore”, señaló Bancolombia.

Agregó que los riesgos al alza para la inflación y a la baja para el empleo en Estados Unidos implican que la Reserva Federal deberá actuar con cautela. El mercado espera que aumente su tasa de interés en diciembre.
La incertidumbre global, las preocupaciones en materia fiscal local y los mensajes del nuevo Gobierno para atacar los retos estructurales de la economía colombiana incidirán en la volatilidad del precio del dólar en los próximos meses.
“En este contexto, la perspectiva para el peso colombiano sigue alineada con una tendencia lateral y amplia volatilidad, lo que soportaría niveles entre $ 3.400 y $ 3.580 pesos en el cuarto trimestre de este año”, afirmó Bancolombia.
La caída en el precio del dólar se ha convertido en un dolor de cabeza para los exportadores, porque están perdiendo competitividad cuando los costos en pesos aumentan, por ejemplo, el incremento del salario mínimo, la reducción de la jornada laboral y el valor de energéticos como el gas.
