Aunque muchas personas se ponen nerviosas cuando escuchan hablar de finanzas abiertas, lo que implica que se abre la posibilidad de que sus datos financieros puedan ser compartidos, eso sí, previo a su autorización, el modelo es ventajoso para los ciudadanos.
El gobierno, dentro de la avalancha de decretos que expidió, con fecha del 7 de abril, incluyó el de las finanzas abiertas.
Se trata de un modelo que promueve la competitividad de los bancos para traer a sus filas a los clientes, a partir de información que les permita a las entidades financieras, principalmente bancos y fintech, ofrecerles mejores condiciones a los usuarios y hasta servicios personalizados.
La medida, según la argumentación que incluye el decreto, está inserta en el objetivo de la política pública relacionada con “el acceso, uso y aprovechamiento de datos para impulsar la transformación social, el empoderamiento de las personas sobre sus datos y el reconocimiento e impulso a la economía popular y comunitaria”.
Las finanzas abiertas que se plantean, en todo caso, se basarán en el respeto irrestricto de la libertad del consumidor financiero para autorizar el acceso y suministro de sus datos personales de forma previa, expresa e informada. En otras palabras, el panorama no pinta nada mal para el usuario, aunque no dejan de haber riesgos (filtración de datos sensibles de manera indebida, por ejemplo).

En Colombia, el esquema conocido como open banking y finance banking venía rezagado en comparación con países como México y Brasil, que ya llevan tiempo trabajando en ello. De hecho, varios de los vecinos de Colombia le llevan ventaja, como son los casos de Perú, Chile, Argentina y Uruguay, que están muy maduros en las discusiones para su reglamentación e implementación.

Por eso no deja de ser un avance que en nuestro país ya se tenga el decreto, lo que dará paso al modelo como tal.
Así las cosas, las reglas de juego incluyen que debe haber un consentimiento previo, expreso e informado, por parte del titular de la información financiera, para llevar a cabo el tratamiento de sus datos personales en el marco del sistema de finanzas abiertas.
Una de las sustentaciones del decreto, según el documento emitido, es promover la competencia y la innovación en el sistema financiero. Además, se pretende impulsar el bienestar financiero de la población y la interoperabilidad del sistema. Esto último, de alguna manera, se está dando, con el modelo de pagos inmediatos conocido como Bre-B, que es orquestado por el Banco de la República.
En el texto de la medida se enfatiza en que se respetará y garantizarán los derechos de los titulares y se velará por la seguridad, transparencia y confianza en el sistema financiero.
Habrá que esperar cómo se dan las circunstancias en la vida real.
