El dólar terminó la jornada de este jueves en un precio a la baja. Durante todo el día mantuvo un comportamiento volátil, beneficiando el bolsillo de los consumidores colombianos de productos importados o que se negocian en esta moneda.
Para hoy 2 de julio, la divisa cerró en la Bolsa de Valores en un precio de $ 3.361, lo que significó una reducción de $ 42. frente a la tasa representativa del mercado (TRM) definida por la Superfinanciera para la jornada actual, que es de $ 3.403.
Respecto al movimiento de la divisa desde el primer minuto de cotización, la variación fue de $ 9, teniendo en cuenta que el precio de apertura durante esta mañana fue de $ 3.370.
Frente a la volatilidad de la moneda, esta registra movimientos considerablemente elevados. El precio máximo que ha alcanzado durante la jornada es de $ 3.370, mientras que el precio más bajo registrado al cierre es de $ 3.343. El promedio cotizado se encuentra en $ 3.357.

En cuanto a las negociaciones, hoy la moneda tuvo un volumen transaccional de 1,490 millones. El volumen promedio, por su parte, se ubicó en 691,46.
A nivel global, el índice del dólar, que compara la divisa americana con una cesta de otras 6 monedas, hoy registra un comportamiento a la baja, pues registra una variación de 0,51 % llegando a las 100,637 unidades.

Alemania anuncia un gran paquete de reformas para impulsar la economía y la competitividad
La coalición gobernante en Alemania anunció el jueves un amplio paquete de reformas en materia de pensiones, fiscalidad, competitividad y poder adquisitivo para sacar al país del estancamiento económico.
Tras siete horas de debates, los aliados conservadores (CDU-CSU) y socialdemócratas (SPD) decidieron aliviar la carga fiscal a las clases populares y medias e incrementar los impuestos a los contribuyentes con mayor poder adquisitivo, entre otras medidas.
También aprobaron el retraso de la edad de jubilación más allá de los 67 años, así como varias medidas reclamadas por las empresas.
“Nos comprometemos a preservar nuestro Estado del bienestar y a aliviar la carga que pesa sobre los trabajadores y las empresas mediante la reducción de los impuestos”, anunció ante la prensa el jefe del gobierno, Friedrich Merz, tras meses de desacuerdos dentro de su coalición.
“Queremos volver a encarrilar a Alemania, y ahora está claro que es posible”, aseguró.
Para luchar contra el absentismo laboral, el Gobierno tiene previsto suprimir las bajas por enfermedad concedidas por teléfono y exigir un certificado médico desde el primer día de ausencia.
Varias organizaciones patronales celebraron este jueves la flexibilización del mercado laboral y el endurecimiento de las normas sobre las bajas, mientras que el sindicato IG Metall denunció un recorte de los derechos de los trabajadores.

Tras más de un año en el poder y enfrentado a una economía en declive y al auge de la extrema derecha, Merz buscaba demostrar que su Gobierno aún es capaz de reformar el país y apoyar a su industria, cada día menos competitiva.
“No se trata de un gran avance, sino más bien de un paquete simbólico”, dijo Marcel Fratzscher, presidente de DIW, uno de los institutos económicos más reconocidos de Alemania, en declaraciones al diario Rheinische Post.
