Un acompañamiento técnico por parte del FMI-Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, tendrá Colombia a partir de este martes 20 de octubre, de manera que se busque el camino para fortalecer la estrategia con la que Colombia administra y financia su deuda pública.
Hasta agosto de este año, el país llegaba a un endeudamiento de alrededor del 60,6 % del PIB (proyectado para 2026). El Ministerio de Hacienda, a través del titular de la cartera, fue el encargado de recibir a la misión de los dos organismos de la banca multilateral, la cual estará en el país hasta el 29 de este mes, luego de la solicitud realizada por el jefe de la entidad que maneja las finanzas públicas.

Con esa estrategia, el Gobierno busca apoyo técnico internacional para definir cómo financiar sus obligaciones durante los próximos años y mejorar las condiciones en que accede al mercado.
De esa manera, Colombia se prepara para hacer la actualización y fortalecimiento de la Estrategia de Gestión de Deuda Pública de Mediano Plazo, prevista para 2027–2030. Las recomendaciones del FMI y del Banco Mundial también serían los insumos para la formulación del llamado Plan Anual de Financiamiento de 2027, que es la hoja de ruta del próximo año en las finanzas públicas. Es decir, las dos herramientas con las que el Estado planifica sus recursos.
De hecho, Gómez Martínez expresó que “la formulación de una estrategia de mediano plazo busca dar mayor previsibilidad a la gestión de la deuda pública y fortalecer la confianza de los mercados, lo que puede traducirse en condiciones de financiamiento más competitivas en términos de plazos, montos y costos”.

Dentro del cronograma establecido se tiene previsto que el equipo del FMI y el BM sostendrá sesiones de trabajo técnico con los funcionarios de la Dirección y reuniones con el Banco de la República, entes reguladores, Creadores de Mercado y otros participantes del mercado de deuda pública y del sistema financiero.
El ministro aseguró que el acompañamiento del FMI y del Banco Mundial permitirán al país incorporar las mejores prácticas internacionales en la gestión de la deuda pública y avanzar hacia una mayor previsibilidad para los inversionistas y para las finanzas públicas”.
Relaciones restablecidas
Una buena relación con el FMI es señal de credibilidad internacional a la hora de solicitar financiamiento. En el pasado gobierno hubo tensiones, frente a las críticas de la administración Petro, quien mantuvo una postura crítica ante la entidad.
Ahora, el acompañamiento de ambas entidades será definitivo para enviar mejores señales a los mercados globales. El Banco Mundial, por ejemplo, aporta asistencia especializada en diseño de estrategias de deuda, estructura de vencimientos, riesgos y desarrollo de mercados de deuda pública.
Por su parte, el FMI aporta experiencia en análisis macroeconómico, riesgos fiscales, sostenibilidad de la deuda y funcionamiento de los mercados financieros.

