reforma tributaria

“No repetir errores con la reforma tributaria”, el llamado del presidente de la ANDI

Se estarían volviendo a contemplar propuestas que fueron motivo de rechazo. Bruce Mac Master enfatiza en que el empresariado ofreció hacer el esfuerzo de meterse la mano al bolsillo. Esto dice Gustavo Bolívar.


Empieza a calentar el debate con la reforma tributaria que tendrá que hacerse en Colombia. Con una nueva reforma no hay lugar para titubeos, pero eso sí, aunque ahora sea una reforma ‘en pequeño’, en comparación con la anterior (de intentar recaudar $23 billones pasamos a una aspiración de 12 a 14 billones), se requiere hacerlo bien.

Ya hubo una propuesta fallida, que incluía un paquete de cambios en impuestos, y generó tanto rechazo que tuvo que ser retirada del Congreso de la República.

Incluía ampliación de la base gravable del impuesto de renta, es decir, más colombianos pagando ese tributo; IVA del 19 % a ciertos productos y servicios que han tenido alta demanda desde que comenzó la pandemia, como celulares, servicios funerarios, bicicletas, por mencionar solo unos cuantos.

En el país no hay otro camino que tramitar la reforma, y rápido, pues aunque su aplicación ya sería a partir del próximo año, para que los recursos se puedan usar en 2023, lo cierto es que las necesidades de recursos públicos en Colombia son de largo plazo.

Por esa razón, el presidente de la ANDI, Bruce Mac Master, hizo un llamado urgente a autoridades y congresistas, en un momento en el que ya se están dando las discusiones sobre la tributaria, para que se logre “capitalizar los aprendizajes y no repetir errores”.

La advertencia de Mac Master se debe a que en el Congreso de la República, donde se adelantan audiencias para escuchar ideas, ya se empiezan a escuchar voces que retoman algunas de las medidas fallidas que iban en la reforma tributaria retirada.

En el caso del impuesto de renta para personas naturales, por ejemplo, la iniciativa original del Gobierno ponía a tributar ingresos de más de $2,3 millones mensuales, a partir de 2023, mientras la crisis sanitaria y económica bajó del nivel socioeconómico en el que estaban a más de 5 millones de colombianos, principalmente de las clases media y vulnerable. Pues bien, en medio de las circunstancias actuales, no falta el que menciona cobrar impuestos a pensiones y salarios de cierto monto en adelante, lo que, si bien sería lo adecuado desde el punto de vista de la equidad, no encajaría en el escenario de hoy. Principalmente, por la forma en la que se distorsionan las propuestas, a favor de los que tienen más ingresos, pese a que le hacen creer a la gente vulnerable que la están defendiendo para que no le impongan cargas tributarias.

Los empresarios se ofrecieron

Al retirar la reforma del Congreso, el Gobierno fue tajante al decir que “los impuestos para las personas quedan como están. No se tocan”. Pero en el camino que se empieza a recorrer, para que el proceso de construcción de la propuesta sea considerado como democrático, muchas cosas se pueden enredar.

Por el momento, lo único rápido para que se pueda lograr la meta de obtener algunos recursos sin tocar a la clase media y a la población más vulnerable, de la que se necesita es que entre de nuevo a la economía, a tener capacidad de compra para que ayude a impulsar el dinamismo de la producción, es una reforma sencilla, corta, fácil de entender y de tramitar.

La fuente de recursos, por al menos $14 billones, estaría clara. El mismo sector empresarial anunció que se monta en el barco de la solidaridad y aceptará contribuir en un momento difícil, principalmente para los ciudadanos afectados por el desempleo, los que cayeron en la pobreza y los pequeños negocios que quebraron. “Cóbrennos a nosotros”, dijo la ANDI.

En el Congreso hay dudas

Muchos colombianos se preguntan: si los empresarios se ofrecieron a pagar impuestos ellos, ¿cuál es la demora para que se tramite la reforma con la cual se busca financiar gastos adquiridos con la pandemia, tanto en materia de salud como en lo social (subsidios a los más pobres)?

El senador Gustavo Bolívar, uno de los integrantes de las comisiones económicas, en las que la reforma tributaria tendrá que pasar el primer filtro, señala que “el hecho de que existan declaraciones de algunos gremios, en el sentido de que ellos pagan, no ofrece ninguna claridad”.

Desde la perspectiva de Bolívar, están pendientes las decisiones que se van a tomar, por ejemplo, en el caso de la eliminación de la deducción del ICA (Impuesto de Industria y Comercio) y la suspensión de la reducción de la tarifa nominal del impuesto a la renta (que les iban a bajar progresivamente a las empresas para que generaran empleo).

De hecho, ese punto es uno de los que genera más duda, pues, al decir de Bolívar, “según Fedesarrollo, los beneficios tributarios otorgados en la reforma de 2019 costarán para 2022 alrededor de $22 billones. Mientras que las medidas que se proponen por parte de la clase empresarial más rica implica un recaudo que oscila entre $12 y $14 billones, es decir, aún salen ganando más de $7 billones en beneficios, sumados a los que ya existían antes”.

En ese contexto, muchos congresistas, principalmente los de los partidos de oposición al Gobierno, continúan alerta, con la mirada puesta en lo que finalmente se incluya en el texto de la reforma. En el caso de Bolívar, dice que estará atento a que no se incluyan impuestos como IVA o Impoconsumo, teniendo en cuenta que no hay una fuente de financiamiento definida para 2022 (un año antes de que aplique lo que se apruebe en la reforma).

Y, en el caso de las empresas, para el parlamentario no deja de ser curioso que “hace un par de meses los empresarios decían que estaban muy cargados de impuestos y que pagaban hasta el 70 % en tributos como proporción de sus utilidades. ¿Qué cambió en los últimos dos meses? ¿Fue la furia de la gente en las calles?, se pregunta Bolívar.

El debate se dará en el Congreso y los colombianos esperan que allí se tomen las decisiones con justicia.